• Hacienda calcula 13,100 millones de pesos extra por cada dólar que suba el petróleo
• Un aumento beneficiaría a Pemex y ayudaría a reducir el déficit fiscal
• Sin embargo, los subsidios a combustibles podrían anular la ganancia para el gobierno
El gobierno mexicano podría recibir ingresos adicionales significativos si sube el precio internacional del petróleo. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por cada dólar que aumente el precio del barril, se generarían 13,100 millones de pesos más para las finanzas públicas.
La estimación está basada en un precio promedio de 57.8 dólares por barril, proyectado para este año, con una recaudación esperada de 1.14 billones de pesos por ingresos petroleros. Sin embargo, recientes tensiones geopolíticas podrían disparar el precio del crudo. El ataque de Estados Unidos a instalaciones nucleares en Irán —uno de los principales productores del mundo— y la amenaza del Parlamento iraní de cerrar el Estrecho de Ormuz, han encendido las alertas.
Antes del conflicto, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) ya preveía que la mezcla mexicana podría alcanzar los 100 dólares por barril. Al 18 de junio, el precio se ubicaba en 70.23 dólares.
A pesar de este posible beneficio, la producción de petróleo en México sigue por debajo de lo programado. Para abril, se reportaron 1.69 millones de barriles diarios, un 9.4 % menos que la meta oficial de 1.87 millones.
Ventajas y riesgos
Jorge Cano, analista de México Evalúa, advirtió que hay dos posibles impactos para las finanzas públicas. En un escenario positivo, los ingresos adicionales ayudarían a compensar los recortes presupuestales y facilitarían la meta de reducir el déficit fiscal a 3.9 % del PIB.
Pero en el escenario negativo, un alza en el petróleo también encarecería la gasolina, lo que obligaría al gobierno a aplicar estímulos fiscales para evitar aumentos al consumidor. Estos subsidios reducirían la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que podría neutralizar o incluso superar los beneficios por la venta de petróleo.
En 2022 ocurrió justamente eso. Los ingresos petroleros extra fueron de 269,000 millones de pesos, pero los subsidios a gasolinas costaron 397,000 millones, provocando una pérdida neta para el gobierno federal.
Pemex, el gran beneficiado
Independientemente del impacto fiscal, Petróleos Mexicanos (Pemex) saldría fortalecido con un aumento del crudo. El esquema actual del Derecho Petrolero del Bienestar otorga el 70 % de la renta petrolera a la empresa estatal y el 30 % al gobierno.
Esto significa que, incluso si se activan los subsidios y disminuye la recaudación del IEPS, Pemex seguiría recibiendo recursos adicionales. La petrolera, una de las más endeudadas del mundo, cuenta este año con un apoyo presupuestal de 136,000 millones de pesos para enfrentar su situación financiera. Hasta el cierre del primer trimestre ya había utilizado el 59 % de esos recursos, equivalentes a 80,000 millones de pesos.
















