• Solo 200 personas asistieron a la movilización, resguardada por 600 policías
• Manifestantes denunciaron intimidación, alza de precios y desplazamiento de vecinos
• El contingente canceló su llegada a la Embajada de EE. UU. por temor a confrontaciones
Marcha con baja participación y fuerte vigilancia
Este sábado 26 de julio se realizó la tercera marcha contra la gentrificación en la Ciudad de México. La convocatoria reunió a aproximadamente 200 personas en el Hemiciclo a Juárez. Según los asistentes, la fuerte presencia policial —con 600 elementos desplegados— desalentó la asistencia y generó un ambiente de tensión desde el inicio.
Manifestantes modifican la ruta por seguridad
La protesta estaba planeada para dirigirse hacia la Embajada de Estados Unidos en Paseo de la Reforma. Sin embargo, los organizadores decidieron cambiar la ruta debido al gran número de policías apostados en la zona. En su lugar, marcharon hacia el Zócalo capitalino y posteriormente se dirigieron a la estación Juárez del Metro.
Testimonios sobre impacto de la gentrificación
Leonardo, vecino del Centro Histórico, explicó cómo el aumento de precios ha afectado a su comunidad. Denunció que los alimentos básicos se han encarecido, y que edificios que antes eran viviendas ahora operan como Airbnb. “Nuestro barrio no está en venta”, decía la pancarta que portaba. Otros manifestantes denunciaron el desplazamiento de habitantes por nuevos desarrollos inmobiliarios inaccesibles para la población local.
Acusan intimidación y uso excesivo de la fuerza
Antes del inicio de la marcha, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana retiraron objetos como bates, cadenas y aerosoles a algunos jóvenes con el rostro cubierto. El gobierno capitalino señaló que fue una medida preventiva. Sin embargo, varios asistentes lo interpretaron como represión, lo que llevó a cancelar el paso hacia la embajada.
Cierre de estación Juárez y confrontaciones verbales
El contingente avanzó por Eje Central y la calle 5 de Mayo, donde se enfrentaron verbalmente con un ciudadano extranjero. Ya en la estación Juárez del Metro, personal del STC cerró los accesos, lo que provocó que algunos manifestantes quedaran fuera. En los alrededores se realizaron pintas como forma de protesta.
Saldo blanco y tres atenciones médicas
El Gobierno de la Ciudad de México reportó saldo blanco tras la marcha, aunque confirmó que tres personas recibieron atención médica. La movilización fue acompañada de principio a fin por cuerpos de seguridad.
















