Brecha salarial por género
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, publicada por el INEGI, muestra que las mujeres en México ganan, en promedio, 34% menos que los hombres. Mientras que ellas perciben 7,905 pesos mensuales, ellos obtienen 12,016 pesos. La diferencia equivale a 4,111 pesos y refleja que por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe solo 66.
Factores que amplían la desigualdad
La desigualdad crece si las mujeres tienen hijos. Aquellas con cuatro o más hijos ganan apenas 5,745 pesos mensuales, frente a los 15,303 pesos que ganan los hombres con dos hijos. Además, las personas indígenas que hablan una lengua originaria tienen un ingreso 43.4% inferior al promedio nacional, con apenas 5,688 pesos mensuales.
Discapacidad y nivel educativo
Las personas con alguna discapacidad también enfrentan menores ingresos. Quienes tienen dificultad para caminar ganan 6,314 pesos al mes. En contraste, quienes cuentan con estudios de posgrado ganan en promedio 31,584 pesos, mientras que quienes solo completaron la primaria reciben 5,345 pesos mensuales.
Distribución por edad y por hogar
Los mayores ingresos se concentran en el grupo de 40 a 49 años, con 12,818 pesos mensuales. En cambio, los jóvenes entre 12 y 19 años tienen el ingreso más bajo: 2,913 pesos. El ingreso corriente promedio por hogar es de 25,955 pesos mensuales, del cual el 65.6% proviene del trabajo y el resto de transferencias, renta o beneficios no monetarios.
Desigualdad territorial
Nuevo León y Ciudad de México registraron los mayores ingresos promedio por hogar, con 39,011 y 36,895 pesos mensuales, respectivamente. En contraste, Chiapas y Guerrero presentan los ingresos más bajos, con 13,695 y 16,183 pesos.
Gasto promedio por hogar
El gasto mensual promedio por hogar fue de 20,436 pesos. Los rubros con mayor peso son alimentos y bebidas (5,994 pesos), transporte (3,106 pesos) y educación y esparcimiento (1,531 pesos).
Propuestas para cerrar la brecha
El IMCO y la Embajada Británica proponen acciones para reducir la brecha, como crear una metodología estándar de medición, reportes salariales obligatorios, procesos de contratación más inclusivos y un sistema nacional de cuidados que favorezca la equidad.

















