• Reportan la cifra más baja de detenciones fronterizas en la historia del país
• Gobierno de Trump sostiene que los cárteles han sido debilitados significativamente
• Decomisos de fentanilo caen más de 50%, según autoridades
El gobierno de Estados Unidos aseguró que ha recuperado por completo el control de la frontera con México y que las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas y drogas están debilitadas.
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, afirmó que julio registró el menor número de encuentros migratorios a nivel nacional, con 24 mil 630 casos. Esta cifra representa una disminución del 2.4% respecto a junio y un 90% menos en comparación con el promedio mensual de la administración anterior.
En un mensaje en redes sociales, Noem sostuvo que “los números no mienten” y que “esta es la frontera más segura que ha tenido el país”. También destacó que el presidente Donald Trump “no solo controló la crisis migratoria, sino que la eliminó por completo”.
Entre los datos compartidos, se incluye un nuevo mínimo histórico en detenciones por parte de la Patrulla Fronteriza: 6 mil 177 personas en todo el país durante julio. Además, el 20 de julio se registraron las cifras diarias más bajas jamás vistas: solo 88 detenciones en la frontera suroeste y 116 a nivel nacional.
Por su parte, Tom Homan, actual coordinador de política fronteriza, declaró desde la Casa Blanca que “los cárteles están quebrados” y que el objetivo es eliminarlos por completo. Aseguró que el control de la frontera sur es ahora total, algo que calificó como “un hecho histórico”.
Homan también afirmó que los decomisos de fentanilo se han reducido a más de la mitad, lo que, según dijo, refleja el impacto directo del nuevo enfoque de seguridad. Comparó la situación actual con la del gobierno anterior, acusando que durante la administración Biden “los cárteles obtuvieron ganancias récord mediante el tráfico de personas, drogas y explotación sexual”.
Ambos funcionarios subrayaron que estas acciones no solo buscan reforzar la seguridad en Estados Unidos, sino también generar beneficios en México al debilitar las estructuras criminales que operan a lo largo de la frontera compartida.
















