• Estados Unidos envió a Irán una propuesta de 15 puntos para frenar la guerra, mediada por Pakistán
• Teherán negó negociaciones directas, rechazó el plan y lanzó nuevas ofensivas contra Israel
• El conflicto mantiene presión sobre el petróleo y agrava la crisis energética global
El gobierno de Estados Unidos presentó a Irán una propuesta de 15 puntos con el objetivo de abrir una vía para poner fin al conflicto en Medio Oriente. El documento, enviado a través de intermediarios paquistaníes, forma parte de los esfuerzos de la administración de Donald Trump para contener la escalada militar, aunque hasta ahora no hay señales claras de aceptación por parte de Teherán.
De acuerdo con reportes basados en fuentes cercanas a las gestiones diplomáticas, el plan incluye lineamientos relacionados con el programa nuclear iraní, restricciones al desarrollo de misiles balísticos y la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.
La iniciativa también aborda la seguridad del tránsito marítimo en la región, en un contexto marcado por semanas de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán que han alterado los mercados internacionales de petróleo y gas.
Teherán rechaza diálogo y desmiente acuerdos
Autoridades iraníes negaron que existan negociaciones directas con Washington y rechazaron públicamente la propuesta. Incluso, desde el ámbito militar se respondió con un mensaje contundente: “No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado”.
El gobierno iraní reconoció únicamente contactos indirectos, pero descartó cualquier proceso formal de diálogo. Además, presentó su propia propuesta de alto al fuego, en la que exige reparaciones de guerra, garantías de no agresión y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
El Parlamento iraní advirtió que sigue de cerca los movimientos militares de Estados Unidos en la región, ante el posible despliegue de al menos 2 mil paracaidistas ordenado por el Pentágono como parte de una estrategia para ampliar opciones operativas.
Escalada militar sin señales de tregua
En paralelo a los movimientos diplomáticos, Irán anunció una nueva oleada de ataques contra Israel, dirigida a instalaciones estratégicas en el norte del país. Según autoridades iraníes, estas acciones forman parte de una respuesta en apoyo a Hizbulá y al sur del Líbano.
Teherán advirtió que ciudades israelíes como Tel Aviv y otras posiciones militares podrían ser blanco de nuevos ataques, así como bases estadounidenses en la región. Durante las últimas horas, sistemas de defensa israelíes detectaron múltiples lanzamientos de misiles desde territorio iraní.
Además, países del Golfo como Baréin, Arabia Saudí y Kuwait reportaron la intercepción de drones, uno de los cuales provocó un incendio en el aeropuerto kuwaití sin dejar víctimas.
Impacto energético y tensión global
El conflicto ha generado una fuerte presión sobre los mercados energéticos. El bloqueo parcial del estrecho de Ormuz ha reducido significativamente el tránsito de buques petroleros, afectando el suministro global.
Como consecuencia, los precios del petróleo y la energía se han mantenido elevados, con efectos directos en economías de Asia. Filipinas declaró estado de emergencia energética, mientras que Bangladés incrementó hasta en 80% el precio del combustible para aviación, acumulando un alza superior al 100% en pocas semanas.
Irán advirtió que los precios del petróleo no volverán a niveles previos hasta que sus fuerzas armadas garanticen la estabilidad regional, lo que anticipa un escenario prolongado de incertidumbre económica.
Diplomacia en pausa y presión internacional
Mientras Estados Unidos insiste en que existen conversaciones “productivas”, países como China, India y actores del Golfo han llamado a acelerar las negociaciones para evitar una mayor desestabilización.
Pakistán se mantiene como un canal clave de comunicación entre las partes, aunque por ahora no se vislumbra un acuerdo inmediato. La falta de consenso, sumada a la intensificación de los ataques, mantiene abierto un conflicto que ya tiene impacto global en seguridad, energía y economía.
















