• Gobernadora de Chihuahua declina comparecer ante el Senado por investigación en curso
• Morena acusa crisis institucional y plantea comisión especial de investigación
• Caso involucra participación de agentes extranjeros en operativo en la sierra Tarahumara
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, decidió no asistir a la reunión convocada por el Senado de la República para abordar la participación de presuntos agentes de la CIA en operativos contra el narcotráfico en la entidad.
A través de un oficio dirigido a la Mesa Directiva del Senado, el gobierno estatal argumentó que la ausencia responde a la necesidad de no afectar las investigaciones en curso ni comprometer información confidencial relacionada con el caso.
Argumenta protección de investigaciones
En la comunicación oficial, la administración estatal sostuvo que acudir al encuentro podría poner en riesgo el adecuado desarrollo de las indagatorias, así como la protección de datos clasificados y la seguridad nacional.
Además, la mandataria reiteró públicamente que su asistencia no es obligatoria y que su gobierno rinde cuentas directamente a la ciudadanía.
Críticas desde el Senado
La decisión generó reacciones inmediatas en el Senado. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, calificó la ausencia como una muestra de “crisis institucional” en Chihuahua y criticó que la notificación se realizara primero a través de medios de comunicación.
El legislador también cuestionó la forma en que se comunicó la negativa, señalando que el documento no fue dirigido a los principales órganos del Senado.
Pese a la ausencia de la gobernadora, las comisiones legislativas mantuvieron la reunión programada, con el objetivo de avanzar en el análisis del caso.
Proponen comisión especial
Legisladores de Morena impulsan la creación de una comisión especial que coadyuve con la Fiscalía General de la República en la investigación sobre la presencia de agentes estadounidenses en operativos en la sierra Tarahumara.
El caso ha generado controversia debido a señalamientos sobre posibles violaciones a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional, al permitir la participación de personal extranjero en acciones dentro del territorio mexicano.
Versiones encontradas y tensión política
Previo a la reunión, existieron versiones contradictorias sobre la asistencia de la gobernadora. Mientras algunos senadores aseguraban que había confirmado su presencia, el gobierno estatal negó que existiera tal compromiso.
La situación se intensificó tras la renuncia del fiscal estatal, César Jáuregui, quien dejó el cargo luego de reconocer inconsistencias en la información relacionada con el caso.
Postura del gobierno federal
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no puede instruir a una gobernadora para acudir al Senado, al tratarse de una autoridad autónoma.
No obstante, subrayó la importancia de que el caso sea esclarecido mediante una investigación formal y reiteró que las indagatorias continuarán bajo responsabilidad de la Fiscalía General de la República.
El caso de Chihuahua se mantiene como uno de los temas más sensibles en materia de seguridad y soberanía, en medio de un contexto de tensión política entre distintos niveles de gobierno.
















