- Ferromex deberá presentar un plan de caracterización ambiental y ejecutar un programa de remediación aprobado por la Profepa.
- El accidente ferroviario provocó el derrame de aproximadamente 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio sobre el cauce de un arroyo.
- Las autoridades mantienen la zona bajo vigilancia y realizan análisis para evaluar el impacto en el suelo, el agua y la biodiversidad.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenaron a Ferromex ejecutar un programa de remediación ambiental luego del descarrilamiento de un tren de carga que provocó el derrame de miles de litros de hidrosulfuro de sodio en el municipio de Naco, Sonora.
Las autoridades federales informaron que el área afectada permanecerá clausurada de manera temporal mientras se realizan estudios para determinar el alcance de la contaminación y definir las acciones necesarias para la recuperación del sitio.
Descarrilamiento generó una emergencia ambiental
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, informó que el accidente ocurrió el pasado fin de semana en el tramo ferroviario Cananea–Agua Prieta, en el municipio de Naco, Sonora.
El convoy transportaba tres góndolas con aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS). Como consecuencia del percance, alrededor de 70 mil 300 litros del compuesto químico fueron vertidos sobre el cauce de un arroyo.
Tras el incidente, las autoridades activaron protocolos de emergencia para contener la dispersión del contaminante y decretaron la clausura temporal del área afectada.
Ferromex deberá cumplir con medidas obligatorias
Como parte de las acciones impuestas por la Profepa, la empresa deberá elaborar un estudio de caracterización ambiental que abarque al menos tres kilómetros del cauce impactado, con el propósito de identificar la extensión de la contaminación.
Con base en los resultados de ese análisis, Ferromex tendrá que presentar un programa integral de remediación ambiental, el cual deberá ser evaluado y autorizado por la autoridad ambiental antes de su implementación.
Además, la compañía está obligada a retirar los vagones siniestrados, remover la infraestructura contaminada, reforzar las labores de contención y limpieza, concluir la descontaminación del carro tanque y entregar evidencia documental y fotográfica que demuestre el cumplimiento de todas las medidas ordenadas.
Continúan las labores de inspección y monitoreo
La Profepa mantiene personal en el sitio para supervisar las tareas de limpieza, el retiro del concentrado de cobre derramado y la extracción del suelo contaminado.
Asimismo, se concluyó el trasvase de aproximadamente mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio que permanecían dentro del carro tanque accidentado, como parte de las acciones para reducir riesgos ambientales.
Las autoridades también realizaron sobrevuelos con drones a lo largo de diez kilómetros del cauce afectado. Aunque no se detectó evidencia superficial del contaminante, precisaron que los estudios de laboratorio serán los que determinen si existen afectaciones al subsuelo o a los ecosistemas cercanos.
Análisis definirán el alcance del daño ambiental
Especialistas de la Profepa y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) efectuaron recorridos de campo y recolectaron muestras de suelo y de organismos presentes en la zona para evaluar el impacto ambiental.
Los resultados permitirán establecer el nivel de contaminación y definir las acciones de restauración que deberá ejecutar Ferromex.
Semarnat reiteró que dará seguimiento permanente a la contingencia y supervisará que la empresa cumpla con todas las obligaciones ambientales previstas en la legislación vigente hasta garantizar la recuperación del área afectada.

















