- La Defensa podrá acceder a proveedores de Estados Unidos especializados en drones y sistemas antidrones.
- El acuerdo contempla tecnología para detectar, rastrear, identificar y neutralizar aeronaves no autorizadas.
- El convenio no obliga a México a realizar compras y todavía no se conocen modelos, cantidades, costos ni fechas de adquisición.
Acuerdo amplía cooperación tecnológica entre México y Estados Unidos
México y Estados Unidos reforzaron su cooperación en materia de seguridad y defensa con la firma de una Declaración de Intención que permitirá a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) acceder al mercado digital del Ejército estadounidense.
El documento fue suscrito durante una reunión de trabajo en la Ciudad de México entre el comandante del Ejército Mexicano, general de División de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer, y el secretario del Ejército de Estados Unidos, Daniel Patrick Driscoll, quien se encontraba de visita en territorio mexicano.
El embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, señaló que el acuerdo busca fortalecer las capacidades estratégicas y operativas de las Fuerzas Armadas mediante el acceso a nuevas tecnologías.
De acuerdo con Johnson, este mecanismo permitirá a la Defensa explorar la adquisición de Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS) y sistemas Contra Sistemas Aéreos No Tripulados (C-UAS) a costos competitivos.
Defensa podrá consultar proveedores especializados
La Secretaría de la Defensa Nacional explicó que el entendimiento facilitará el acceso del Ejército mexicano a proveedores estadounidenses especializados en plataformas no tripuladas.
Entre las capacidades que podrían incorporarse se encuentran los sistemas C-UAS, diseñados para detectar, rastrear, identificar y neutralizar drones no autorizados.
La tecnología busca ampliar las herramientas disponibles para las Fuerzas Armadas frente a escenarios en los que aeronaves no tripuladas puedan representar una amenaza para instalaciones, operaciones o personal.
¿México ya comprará drones a Estados Unidos?
No. La Declaración de Intención tiene carácter no vinculante, por lo que no representa un contrato de compra ni establece la adquisición inmediata de equipos.
Hasta el momento, la Defensa no ha informado cuántos sistemas podrían adquirirse, qué modelos serían considerados, cuánto costarían ni cuándo podrían comenzar a incorporarse.
Tampoco se han dado a conocer negociaciones concretas con proveedores estadounidenses, por lo que cualquier eventual compra tendría que definirse mediante los procedimientos correspondientes.
Cooperación militar se mantiene bajo respeto a la soberanía
La Defensa destacó que la visita del secretario del Ejército estadounidense y el nuevo acuerdo se desarrollaron bajo principios de respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación.
El encuentro forma parte de los mecanismos de cooperación militar bilateral establecidos desde 2016, que incluyen reuniones periódicas para intercambiar experiencias, fortalecer la coordinación y mantener el diálogo entre ambas instituciones.
Drones utilizados por grupos criminales impulsan cooperación
El uso de aeronaves no tripuladas por parte de organizaciones criminales se ha convertido en uno de los asuntos que han llevado a México y Estados Unidos a ampliar su colaboración en materia de seguridad.
El embajador Ronald Johnson relacionó el acuerdo con la necesidad de fortalecer las capacidades para enfrentar a grupos criminales que utilizan drones en sus operaciones.
Desde la perspectiva estadounidense, el acceso a esta tecnología contribuirá a mejorar las capacidades para combatir a los cárteles y reforzar la cooperación estratégica entre ambos países.
¿Qué sigue después de la firma?
La firma del documento abre la puerta para que la Defensa tenga acceso a un mercado especializado de tecnología militar, pero todavía no determina qué equipos serán adquiridos.
El siguiente paso dependerá de las necesidades operativas de las Fuerzas Armadas mexicanas y de los procesos que correspondan para evaluar proveedores, sistemas, costos y condiciones de una posible compra.
Por ello, el acuerdo debe entenderse como un mecanismo de cooperación y acceso tecnológico, y no como el anuncio de una adquisición inmediata de drones o sistemas antidrones por parte de México.
















