- Claudia Arlett Espino presentó su renuncia irrevocable como secretaria Ejecutiva del INE por motivos de salud.
- Su salida tiene efectos a partir del 9 de septiembre, un día antes del comienzo del proceso electoral federal 2026-2027.
- El Instituto Nacional Electoral deberá resolver con rapidez quién asumirá las funciones de la Secretaría Ejecutiva ante el arranque de los comicios.
Claudia Arlett Espino presentó este miércoles su renuncia irrevocable a la Secretaría Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE), con efectos a partir del 9 de septiembre de 2026, apenas un día antes del inicio formal del proceso electoral federal 2026-2027.
La funcionaria entregó su renuncia a la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, y explicó que tomó la decisión por motivos de salud, después de someterse a diversas valoraciones médicas.
En su escrito, señaló que los resultados requieren atención prioritaria y seguimiento, por lo que consideró que actualmente no cuenta con las condiciones necesarias para asumir la organización del proceso electoral con la disponibilidad y continuidad que demanda el cargo.
Una renuncia a horas del arranque electoral
El proceso electoral federal 2026-2027 está previsto para comenzar este jueves 10 de septiembre. La salida de Espino ocurre, por tanto, en un momento clave para el instituto, que deberá garantizar la continuidad de las tareas necesarias para poner en marcha los comicios.
La Secretaría Ejecutiva es una de las posiciones centrales dentro de la estructura del INE. Entre sus responsabilidades se encuentran la coordinación de las áreas técnicas y direcciones ejecutivas, además de tareas jurídicas, administrativas y operativas vinculadas con la organización electoral.
Tras conocer la renuncia, el INE convocó a una reunión de la Junta General Ejecutiva para este miércoles 9 de septiembre a las 16:00 horas.
Espino ofrece facilitar la transición
En su carta, Claudia Arlett Espino agradeció a Guadalupe Taddei la confianza para proponerla ante el Consejo General como secretaria Ejecutiva y secretaria del Consejo General.
La funcionaria calificó esa responsabilidad como una de las más importantes de su trayectoria y reconoció el trabajo de las personas servidoras públicas que integran las áreas bajo su coordinación.
También manifestó su disposición para realizar las acciones necesarias para entregar de manera ordenada, transparente y documentada los asuntos, recursos, información y responsabilidades que estaban a su cargo.
Espino sostuvo que esta decisión busca preservar un equilibrio entre su desarrollo profesional y su vida personal y familiar, ante las exigencias que representa organizar una elección concurrente.
El INE deberá definir quién ocupará el cargo
La salida de Espino obliga al Consejo General a analizar quién asumirá la Secretaría Ejecutiva, inicialmente de manera provisional o mediante el procedimiento correspondiente para designar a una nueva persona titular.
El cargo había permanecido sin titular formal durante aproximadamente 18 meses al inicio de la presidencia de Guadalupe Taddei. Espino fue finalmente aprobada por el Consejo General en diciembre de 2024.
Su designación generó diferencias entre las consejerías. Carla Humphrey votó en contra y cuestionó que el perfil contara con toda la experiencia y las habilidades que, a su consideración, requería la Secretaría Ejecutiva.
Cuestionamientos internos marcaron su gestión
La salida de Espino se produce después de que algunas consejerías cuestionaran determinadas decisiones relacionadas con la organización del proceso electoral.
Entre los temas de desacuerdo estuvieron cambios en las características de las urnas y las boletas, así como modificaciones a los requisitos para que observadores electorales acreditaran que no eran servidores públicos.
También hubo cuestionamientos relacionados con la organización del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y con decisiones administrativas y operativas de la Secretaría Ejecutiva.
Consejeros como Martín Faz y Carla Humphrey han expresado públicamente sus diferencias con algunas de las disposiciones aprobadas por la mayoría del Consejo General para organizar los comicios.
Con el inicio del proceso electoral programado para este jueves, el INE deberá resolver la conducción de su Secretaría Ejecutiva y garantizar que las actividades institucionales continúen con normalidad.
















