Todavía no termina de definir sus 17 candidaturas a las gubernaturas que se renuevan en 2027 y la tan pregonada “unidad de Morena” ya se escucha crujir en varios estados donde los perdedores de las encuestas se reúnen con sus seguidores para definir qué ruta tomarán, mientras el Partido del Trabajo, aliado del oficialismo, de plano cuestiona los resultados de los sondeos morenistas y amenaza con postular a sus propios candidatos en Zacatecas y en otras entidades.
Y es que por más que el discurso del partido gobernante y de su presidenta de elecciones, Citlalli Hernández, insista en la “confiabilidad” y “seriedad” de su método de elección a través de las encuestas, ya hay varios aspirantes morenistas que, sin estridencias, pero con claridad, empiezan a mandar señales de que no están de acuerdo con los resultados ni con las designaciones de los llamados “coordinadores de la defensa de la 4T” en varias entidades, a pesar de que algunos de ellos, en un principio, parecían haberse disciplinado.
En Michoacán, por ejemplo, el senador Raúl Morón, quien hace 5 días cuando se anunció la encuesta declaró que “aceptamos el resultado”, ya reunió a sus seguidores y simpatizantes, agrupados en el grupo R21, para decirles que hará “consultas” para preguntar qué ruta deciden tomar él y quienes apoyan su candidatura a gobernador.
“La lucha por construir el Michoacán que queremos es permanente. Bajo ese ánimo encabecé una reunión junto a integrantes de #R21, del Bloque, de representantes de organizaciones civiles, sectores sociales y simpatizantes en general a quienes reconocí el gran acompañamiento que han dado a este proyecto. Todos los equipos desplegaremos en próximos días una serie de consultas para, juntos, definir la ruta a seguir de este gran movimiento de michoacanas y michoacanos”, publicó el aspirante morenista en sus redes sociales, junto con imágenes donde se le ve junto a grupos de simpatizantes en su reunión.
Algo similar ocurre en Quintana Roo, donde Rafael Marín Mollinedo, exdirector de Aduanas e integrante del llamado “Grupo Tabasco” también dijo reconocer el triunfo del verde Eugenio Segura y hasta reconoció que él quedó en el tercer lugar del sondeo, pero ayer en un encuentro con sus simpatizantes y estructuras en Cancún, lanzó un discurso en el que aludió al triunfo de Segura, candidato de Mara Lezama y de Jorge Emilio González del PVEM.
“El hecho de que se hayan quedado estas gentes con la gubernatura no quiere decir que se van a quedar con el estado. Nosotros tenemos a la gente, la gente está con nosotros”, dijo en el encuentro según un video difundido ayer. “Estamos evaluando qué es lo que vamos a hacer, tengan calma, tengan confianza en nosotros, pues vamos a hacer cosas buenas. Todos ustedes y nosotros queremos lo mejor para Quintana Roo, y vamos a estar peleando y luchando para que así sea”, prometió a sus seguidores que le gritaban “¡Gobernador!” y “¡Fraude!”.
En Guerrero, luego de cinco días de ataques y cuestionamientos desde los llamados “medios alternativos” pagados por la 4T, la candidata Beatriz Mojica, quien ganó la encuesta de Morena, tuvo que correr ayer hasta Guerrero para buscar al senador Félix Salgado y dialogar con él ante el golpeteo del que era objeto por medios y comentaristas afines al régimen, que le reprochaban su pasado perredista. Mojica publicó ayer en sus redes una foto junto a Salgado Macedonio con la leyenda “con nuestra presidenta Claudia Sheinbaum seguimos firmes en la transformación. Tenemos una responsabilidad compartida y mucho por hacer”, dijo la coordinadora de la 4T en la entidad guerrerense.
Pero antes de que Mojica lo fuera a buscar, Félix Salgado había declarado a la prensa local que la designación de Mojica, anunciada por Citlalli Hernández el pasado martes, “no garantiza todavía una candidatura para la gubernatura” y se desmarcó del proceso al señalar que su nombre “no fue requerido ni tomado en cuenta” en la encuesta. Por lo pronto, al margen de lo que haya hablado con Beatriz Mojica, fuentes allegadas al senador con licencia confirman que él planea seguir recorriendo el estado con sus llamada “asambleas informativas”.
Pero más allá de lo que decidan hacer los morenistas que, aunque se disciplinaron, claramente no están conformes con los resultados de las encuestas, los que de plano ya anunciaron su intención de romper su alianza con Morena son los del Partido del Trabajo. En Zacatecas, por ejemplo, los petistas no sólo cuestionaron la elección de Verónica Díaz, la excuñada de los Monreal, sino que ya se preparan para postular a la senadora Geovanna Bañuelos como su candidata a la gubernatura, algo que también están analizando hacer en Nuevo León y en Michoacán.
El argumento central del PT, además de su desconfianza manifiesta en las encuestas de Morena, es que a ellos, como aliados del oficialismo, no se les da el mismo trato que al PVEM. “A los verdes les dieron ya dos estados, San Luis Potosí y Quintana Roo, y a nosostros no nos toman en cuenta cuando aportamos también votos para que ganen elecciones y para hacer la mayoría legistlativa”, nos comentó un alto dirigente del PT, quien no descartó que sean “por lo menos tres estados en donde postulemos candidatos propios y no vayamos con Morena”.
En contraparte al reclamo petista, desde Morena responden que detrás de sus amenazas de romper la alianza oficialista lo que en realidad existe es “un chantaje presupuestal de los dirigentes del PT” y mencionan que lo que quiere negociar con esos amagos el partido de Alberto Anaya es el presupuesto para sus Cendis o centros de desarrollo infantil, un programa que desde hace décadas mantiene el Partido del Trabajo en varios estados con recursos federales.
Y es que este año 2026 el PT recibió ampliaciones hasta por 1,729 millones de pesos para los Cendis, mientras que para 2027 aún no se define por parte de la Secretaría de Hacienda el presupuesto que les otorgarán. “El PT lo que quiere y por lo que presiona y amenaza con romper la alianza en varios estados es que le mantengan o incluso le aumenten su presupuesto para los Cendis, es algo que usufructúan desde la era del PRI y el PAN y que Morena les ha mantenido e incluso aumentado a cambio de su apoyo”, nos dijo un integrante de la bancada morenista en San Lázaro.
Así que, ya sea como medida de presión para negociar posiciones de poder, como amenaza real de morenistas inconformes para irse como candidatos a otros partidos, como Movimiento Ciudadano o el propio PT, o incluso como “chantaje presupuestal”, el caso es que la “unidad inamovible” que tanto pregonan en el oficialismo, por lo pronto ha empezado a crujir y en una de esas termina en rupturas reales para el nuevo partido de Estado que hoy gobierna México.
NOTAS INDISCRETAS… Dos perlas declarativas se aventó la presidenta Claudia Sheinbaum durante sus giras de fin de semana. La primera en Baja California donde tuvo el desenfado de decir que su partido no compra votos con los programas sociales, y la segunda en Culiacán donde fue a decir que “en Sinaloa sólo deciden los sinaloenses” y que la violencia narca que vive desde hace dos años ese estado es culpa de la “injerencia extranjera”. En el primer caso el argumento de la presidenta es que “antes se amenazaba y se condicionaban los apoyos sociales a la población”, pero que ahora el dinero se entrega directo por el Banco del Bienestar. Como si la presidenta creyera que los mexicanos son idiotas y no supiera la cantidad de videos, testimonios y evidencias que hay de las brigadas de “servidores” morenistas que se dedican a andar tocando de puerta en puerta para condicionar, aleccionar y hasta amenazar a las familias y beneficiarios de que si no votan por Morena y lo hacen por otro partido “te van a quitar el apoyo social”. Eso está más que documentado y contradice brutalmente la gran mentira de la presidenta. Y en el segundo caso, ir a decir a Sinaloa que la guerra narca que tiene asfixiándolos desde finales de 2024 es culpa de Estados Unidos, ni siquiera es una mentira original suya, sino que se la copió textual a su antecesor y mentor López Obrador y la sigue repitiendo 3,000 muertos después, 3,500 negocios cerrados, más de 5 mil desapariciones y una violencia que tiene hartos a los sinaloenses lo mismo de Culiacán, que de Mazatlán que hoy está en llamas, o de Los Mochis o de cualquier otro municipio del estado. Ahora que la única verdad que pronunció la presidenta en su discurso de ayer en la capital de Sinaloa, es que en ese estado sólo deberían decidir los sinaloenses. Porque son sinaloenses los que han repudiado en al menos tres manifestaciones multitudinarias al gobierno de Rubén Rocha Moya, la última apenas hace una semana, pero por alguna extraña razón, a esos sinaloenses la doctora les aplica la política salinista porque “ni los ve ni los oye”. Y si ella dice que solo los habitantes de Sinaloa pueden decidir sobre el futuro de Rocha Moya, que les pregunte, ¿por qué no convoca a un referéndum o consulta, ya permitidos por la ley, y les pregunta a los sinaloenses si quieren que entregue a Rocha Moya a Estados Unidos? Le dirían rotundamente que lo mande a Washington sin boleto de regreso. Pero en el fondo todo lo que hace y dice la presidenta “de todos los mexicanos”, es dedicarse a defender a su partido, a su movimiento, y a los políticos corruptos y vinculados al narco de su movimiento. Lo demás es pura demagogia… Los dados abren con Escalera Doble. La semana promete.














