- El Ejército mexicano inhabilitó cinco drones utilizados por grupos delictivos para vigilar operaciones de tráfico de drogas y personas.
- Durante el operativo también fue detenida una persona y se aseguraron un arma de fuego, cargadores y cartuchos.
- México y Estados Unidos reforzaron el intercambio de información y la coordinación para detectar e inhibir drones en la zona fronteriza.
Finaliza operativo contra el uso criminal de drones
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que concluyó la Operación Binacional “Águila Alta”, realizada del 7 al 21 de septiembre en la zona fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California.
El operativo tuvo como objetivo detectar e inhabilitar drones de uso comercial empleados por organizaciones delictivas para vigilar a las autoridades y facilitar actividades relacionadas con el tráfico de drogas y personas.
Como resultado, el Ejército mexicano reportó cinco drones inhabilitados.
Uno de los drones fue detectado en EU
La Defensa explicó que uno de los cinco drones fue localizado inicialmente por autoridades estadounidenses cuando se encontraba en territorio de Estados Unidos.
El aparato posteriormente ingresó a México y fue ubicado e inhabilitado por personal militar mexicano, con apoyo de la información proporcionada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
El resultado fue posible mediante la coordinación y el intercambio de información entre las autoridades de ambos países.
Hay un detenido y armas aseguradas
Durante las acciones también fue detenida una persona.
Las fuerzas mexicanas aseguraron además un arma de fuego, cargadores y cartuchos. Tanto el detenido como los objetos decomisados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes.
La autoridad correspondiente determinará la situación jurídica del detenido y continuará con las investigaciones y diligencias periciales.
Así se desarrolló “Águila Alta”
La operación formó parte de los acuerdos del Grupo Bilateral de Implementación México-Estados Unidos.
El despliegue tuvo dos etapas. La primera se realizó del 31 de agosto al 2 de septiembre, con ejercicios de coordinación y reconocimientos terrestres simultáneos en ambos lados de la frontera.
La segunda fase se desarrolló del 7 al 21 de septiembre, con patrullajes y el empleo de equipos antidrones fijos y móviles.
Las fuerzas de cada país actuaron dentro de su respectivo territorio.
México y EU evalúan resultados
Tras la conclusión del operativo, el comandante de la Segunda Zona Militar, con sede en Tijuana, encabezó una reunión con autoridades estadounidenses para revisar los resultados.
La Secretaría de la Defensa Nacional señaló que las acciones permitieron fortalecer los mecanismos de comunicación y el intercambio de información entre ambos países.
De acuerdo con la dependencia, la operación también contribuyó a disuadir actividades de grupos delictivos en la frontera y a mejorar la coordinación para responder al uso de drones con fines ilícitos.
















