- A 58 años de la masacre de Tlatelolco, ex líderes del movimiento estudiantil exigieron abrir los archivos del Ejército para esclarecer el número de víctimas y las responsabilidades.
- La marcha partió de la Plaza de las Tres Culturas y llegó al Zócalo con consignas de justicia para las víctimas de 1968 y por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
- Durante la movilización se registraron enfrentamientos, lanzamiento de petardos y daños a comercios; integrantes del Comité 68 llamaron a evitar provocaciones.
Marcha parte de Tlatelolco rumbo al Zócalo
La marcha conmemorativa por el 58 aniversario de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968 partió poco después de las 16:00 horas de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, con dirección al Zócalo de la Ciudad de México.
La movilización fue encabezada por integrantes del Comité 68 Pro Libertades Democráticas y reunió a estudiantes de distintas universidades, normalistas rurales, organizaciones sociales y sindicales, así como a familiares de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos en 2014.
La ruta contempló el avance por avenida Ricardo Flores Magón, Eje Central Lázaro Cárdenas y avenida 5 de Mayo, hasta llegar a la Plaza de la Constitución.
Entre las principales consignas estuvieron “¡Ni perdón, ni olvido!”, “2 de octubre, castigo a los asesinos” y “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Los manifestantes también portaron pancartas con mensajes como “Sedena abre tus archivos”, “2 de octubre no se olvida” y “+43”.
Exigen abrir archivos del Ejército
Durante el mitin realizado frente a Palacio Nacional, Félix Hernández Gamundi, dirigente histórico del Comité 68, exigió que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) haga públicos los archivos relacionados con la represión de 1968 y con la llamada guerra sucia.
El dirigente sostuvo que todavía no se conoce con precisión cuántas personas murieron o resultaron heridas durante la masacre de Tlatelolco y señaló que los archivos militares podrían contener información relevante para esclarecer los hechos.
De acuerdo con Hernández Gamundi, el Ejército fue la institución que participó directamente en la agresión y tuvo bajo su control información relacionada con los cuerpos de las víctimas.
Por ello, demandó que los documentos sean entregados a las autoridades judiciales y ministeriales para que puedan ser utilizados en las investigaciones.
Piden continuar investigaciones contra responsables
Hernández Gamundi también reclamó que se investigue a quienes ordenaron y participaron en la represión, incluso cuando algunos de los señalados ya hayan fallecido.
Entre los nombres mencionados estuvieron los ex presidentes Luis Echeverría y Gustavo Díaz Ordaz, así como el ex titular de la Dirección Federal de Seguridad, Fernando Gutiérrez Barrios.
El dirigente señaló que, aunque no es posible llevar a juicio a la Sedena como institución por los hechos de 1968, sí existen personas con nombre y apellido cuya actuación debe ser investigada.
“Hay gentes con nombre y apellido que actuaron de alguna manera, que alguien dio una orden y muchas lo obedecieron”, afirmó.
También sostuvo que los crímenes de lesa humanidad no prescriben y se refirió a una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de 2024 relacionada con la familia del guerrillero Lucio Cabañas.
Según su interpretación, este criterio permitiría continuar con procesos para determinar responsabilidades aun cuando los presuntos responsables hayan fallecido.
El Comité 68 ya había planteado antes de la marcha la necesidad de reactivar la acción penal y reiniciar los procesos relacionados con los responsables de la masacre.
Vinculan las demandas de Tlatelolco y Ayotzinapa
Hernández Gamundi señaló que la exigencia de abrir los archivos militares también es compartida por las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Los familiares han reclamado la entrega de más de 800 folios que, de acuerdo con lo expuesto por el Comité 68, podrían contener información relevante para esclarecer la desaparición de los estudiantes ocurrida en Iguala, Guerrero, en 2014.
“Todos los documentos tienen que ser entregados ante las autoridades judiciales o ministeriales o a las dos”, afirmó el dirigente.
También llamó a unir las demandas de los familiares de Ayotzinapa con las de maestros, mineros, sindicalistas y otros movimientos sociales.
“La demanda es única, es justicia”, sostuvo.
Marcha llega al Zócalo con demandas de justicia
Después de poco más de una hora de recorrido, el contingente arribó a la Plaza de la Constitución, donde se instaló un templete frente a Palacio Nacional para el mitin central.
Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el edificio del Gobierno de la Ciudad de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación fueron resguardados con vallas metálicas.
En el pronunciamiento leído en el Zócalo, organizaciones integrantes de la Coordinación Permanente contra la Represión demandaron esclarecer tanto la masacre de 1968 como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
También denunciaron la criminalización de movimientos sociales y estudiantiles, el hostigamiento y vigilancia en instituciones educativas, así como la persecución contra normales rurales y organizaciones sociales.
Entre las demandas se incluyeron además el respeto al derecho a la educación y el rechazo a la militarización.
Las organizaciones también expresaron su respaldo al pueblo palestino y reclamaron cambios en la política exterior de México respecto a Israel.
Se registran enfrentamientos y daños durante la movilización
Antes de la salida de la marcha se reportaron enfrentamientos en las inmediaciones de la estación Tlatelolco del Metro. También circularon imágenes y videos en redes sociales en los que se observan forcejeos entre policías y algunos manifestantes.
Durante el recorrido, grupos de personas con el rostro cubierto realizaron pintas en inmuebles, mobiliario urbano y vallas metálicas.
En algunos puntos del Eje Central, integrantes del llamado bloque negro retiraron vallas que protegían comercios y ocasionaron daños en cortinas de establecimientos.
Ya en el Zócalo, un grupo de manifestantes intentó abrir un espacio entre las vallas colocadas frente a Palacio Nacional. Algunos utilizaron madera para intentar moverlas, mientras otros lanzaron objetos y utilizaron pintura en aerosol.
Desde el interior del perímetro se utilizaron extintores y dispositivos de ruido para dispersar a quienes intentaban acercarse a las vallas.
Ante estos hechos, integrantes del Comité 68 llamaron a los participantes a “no caer en provocaciones”.
También recuerdan a integrantes del movimiento de 1968
El acto concluyó con un minuto de silencio en memoria de integrantes del movimiento estudiantil de 1968 que han fallecido.
Entre ellos fueron mencionados Roberta Avendaño, Raúl Álvarez Garín y Mario Álvaro Cartagena.
La jornada de este 2 de octubre también fue acompañada por actividades culturales y concentraciones universitarias en distintos puntos de la capital. La ONU-DH México señaló que, a 58 años de los hechos, la masacre de Tlatelolco permanece como una herida en la memoria colectiva y llamó a avanzar en verdad y justicia frente a las violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese periodo.

















