• Israel intensifica bombardeos en Beirut y ordena evacuaciones en zonas clave
• Irán denuncia ataques a instalaciones nucleares y asegura haber alcanzado un caza israelí
• Más de 20 países se movilizan para proteger el estrecho de Ormuz ante riesgo global energético
El conflicto en Medio Oriente registró una nueva escalada este sábado, con ataques simultáneos, acusaciones cruzadas y una creciente presión internacional por garantizar la seguridad en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Israel intensifica ofensiva en Beirut
El Ejército israelí anunció una nueva ola de bombardeos contra posiciones de Hizbulá en los suburbios del sur de Beirut, luego de advertir a la población sobre evacuaciones inmediatas en varios barrios.
De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, los ataques se concentraron en infraestructura militar del grupo chií, en el marco de una campaña que se ha extendido por casi tres semanas. En ese periodo, los bombardeos en Líbano han dejado al menos 1,021 personas muertas, según autoridades sanitarias libanesas.
A esta ofensiva se suma una operación terrestre en el sur del país, lo que refuerza la presión militar israelí en distintas regiones.
Irán denuncia ataque a planta nuclear en Natanz
En paralelo, Irán acusó a Estados Unidos e Israel de atacar el complejo nuclear de Natanz, específicamente la instalación de enriquecimiento Shahid Ahmadi Roshan.
La Organización de Energía Atómica iraní aseguró que no se detectaron fugas radiactivas tras las evaluaciones realizadas, por lo que no existe riesgo para la población cercana. Sin embargo, calificó el ataque como una violación a compromisos internacionales, incluido el Tratado de No Proliferación.
Israel, por su parte, afirmó no tener información sobre el ataque, sin confirmar ni descartar su participación.
Este complejo ya había sido blanco de ofensivas en días anteriores del conflicto, aunque en esta ocasión se reportó un impacto directo en la planta de enriquecimiento.
Teherán asegura haber impactado un caza F-16
La Guardia Revolucionaria iraní informó que sus sistemas de defensa aérea lograron alcanzar un avión F-16 israelí en el espacio aéreo central del país, lo que representaría la tercera aeronave derribada en 22 días de guerra.
No obstante, Israel negó daños en la aeronave y sostuvo que la misión se completó conforme a lo previsto, pese al lanzamiento de un misil superficie-aire.
Estados Unidos golpea arsenal iraní en Ormuz
Estados Unidos aseguró haber reducido la capacidad de Irán para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz, tras bombardear un arsenal subterráneo donde se almacenaban misiles antibuque.
Según el Comando Central estadounidense, la operación incluyó el uso de bombas de gran capacidad y permitió neutralizar también sistemas de radar e inteligencia utilizados para monitorear embarcaciones.
El estrecho de Ormuz es una vía clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, por lo que cualquier interrupción impacta directamente en los mercados energéticos.
Washington afirmó que, desde el inicio del conflicto, ha atacado más de 8,000 objetivos militares iraníes, debilitando significativamente su capacidad operativa.
Coalición internacional busca proteger rutas marítimas
Ante el aumento de tensiones, más de 20 países, principalmente europeos junto con aliados de Asia y Medio Oriente, manifestaron su disposición para garantizar el tránsito seguro en el estrecho de Ormuz.
En un pronunciamiento conjunto, condenaron los ataques contra buques mercantes y el bloqueo de facto de esta ruta estratégica, además de advertir sobre las consecuencias para el comercio global de energía.
Algunos gobiernos ya analizan acciones coordinadas para escoltar embarcaciones y evitar interrupciones en el suministro de petróleo.
Intento de ataque a base militar en el océano Índico
En otro frente, Irán lanzó misiles contra la base militar de Diego García, utilizada por Estados Unidos y Reino Unido en el océano Índico. Sin embargo, los proyectiles no alcanzaron su objetivo, según reportes de funcionarios estadounidenses.
Esta instalación es considerada clave para operaciones militares en la región, al albergar bombarderos, submarinos y otros activos estratégicos.
Impacto global y riesgo energético
El cierre parcial del estrecho de Ormuz y los ataques en la región han provocado una reducción del tráfico marítimo y un aumento en los precios del petróleo, que han superado los 100 dólares por barril.
Especialistas advierten que la situación podría derivar en cambios en el equilibrio geopolítico y en el mercado energético global, mientras persiste el riesgo de una escalada mayor del conflicto.
















