• Irán confirma la muerte del ayatolá Ali Jameneí tras bombardeos de EE.UU. e Israel que dejan más de 200 víctimas.
• Teherán lanza ataques contra 27 bases estadounidenses y objetivos israelíes; hay muertos en Israel, Emiratos y heridos en Omán.
• Rusia condena el asesinato y la ONU llama a frenar la escalada para evitar un conflicto mayor.
La República Islámica de Irán confirmó este domingo el fallecimiento del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra distintos puntos del país. Los ataques, iniciados la madrugada del sábado, dejan hasta ahora más de 200 víctimas, de acuerdo con reportes oficiales y de la Media Luna Roja.
La Guardia Revolucionaria anunció la muerte del clérigo de 86 años y advirtió que la respuesta será contundente. En un comunicado señaló: «Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos (….) Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud». También aseguró que “no dejará en paz a sus asesinos hasta que se enfrenten a un castigo duro, decisivo y lamentable”.
Las primeras operaciones militares impactaron objetivos en Teherán y en ciudades como Tabriz e Isfahán.
Altos mandos muertos en la ofensiva
Además de Jameneí, las autoridades iraníes confirmaron la muerte de figuras clave de la estructura militar: el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdorrahim Musaví; el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohamad Pakpur; y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
Medios estatales también reportaron la muerte de familiares cercanos del líder supremo. Tras el anuncio oficial, el gobierno decretó 40 días de luto nacional.
Transición política en Irán
Ante la muerte del líder supremo, se activó el mecanismo constitucional para el periodo de transición. Un consejo integrado por el presidente Masud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei, y el ayatolá Alireza Arafi asumirá temporalmente la conducción del país.
La legislación iraní establece que la designación del nuevo líder supremo corresponde a la Asamblea de Expertos, órgano compuesto por 88 clérigos elegidos por voto popular.
Pezeshkian calificó el asesinato como una «declaración abierta de guerra contra los musulmanes» y sostuvo que la respuesta militar está justificada. “Han quemado el corazón del pueblo iraní. Nosotros, en respuesta, quemaremos sus corazones”, afirmó el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani.
Contraataque iraní en Oriente Medio
Horas después de confirmar la muerte de Jameneí, el Ejército iraní anunció bombardeos contra 27 bases militares de Estados Unidos en Oriente Medio y contra objetivos en Israel, incluidos puntos estratégicos en Tel Aviv.
En Israel, el servicio de emergencias Magen David Adom informó que un misil impactó en Beit Semesh, provocando nueve muertos y 28 heridos.
En Emiratos Árabes Unidos, las autoridades reportaron tres fallecidos y 58 lesionados leves, pese a la intercepción de 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y más de 500 drones. En Omán, un ataque con drones dejó al menos un trabajador herido en el puerto de Duqm y se registró un incidente adicional en aguas cercanas a Mascate.
La cadena Al Jazeera informó de explosiones en Doha y activación de sistemas de alerta en varios países del Golfo.
Reacciones internacionales y llamado a la contención
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó horas antes la muerte del líder iraní y llamó a la población a «recuperar» su país. «Jameneí, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto», escribió en Truth Social.
Desde Moscú, el mandatario ruso Vladímir Putin calificó el hecho como un asesinato perpetrado con una “cínica violación de todas las normas de la moral humana y el derecho internacional” y expresó condolencias al gobierno iraní.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de urgencia para analizar la situación, mientras la Comisión Europea y la Junta de Gobernadores del OIEA anunciaron encuentros extraordinarios para abordar la crisis.
En el ámbito internacional predominan los llamados a la moderación ante el riesgo de una confrontación regional de mayores dimensiones.
















