• Colectivos reportan más fragmentos óseos y fosas durante nueva inspección
• El procesamiento del predio supera el 70% y siguen apareciendo indicios
• Familias exigen mayor profundidad en la investigación y pruebas de ADN
Una nueva jornada de búsqueda en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, derivó en el hallazgo de más restos humanos y evidencias, de acuerdo con colectivos de familiares de personas desaparecidas que participaron junto con autoridades federales en la inspección del predio.
La intervención, realizada el 10 de abril, forma parte de las diligencias que encabeza la Fiscalía General de la República (FGR) en este sitio, identificado previamente como un presunto centro de reclutamiento y adiestramiento criminal. Integrantes del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco informaron que el avance en la revisión del terreno ya supera el 75% de su superficie, con excavaciones en distintas profundidades donde continúan localizándose indicios.
Restos, objetos personales y nuevas líneas de investigación
Durante los trabajos recientes se detectaron más fosas y fragmentos óseos, además de prendas de vestir, mochilas, calzado y artículos personales. Estos elementos son considerados clave para avanzar en la identificación de posibles víctimas.
Según los colectivos, los objetos recuperados han permitido generar decenas de perfiles que podrían vincularse con personas desaparecidas, aunque los análisis forenses aún están en proceso debido a la complejidad de los hallazgos.
Asimismo, se informó que estos descubrimientos han abierto nuevas líneas de investigación, lo que ha derivado en órdenes de aprehensión adicionales y cateos relacionados con el caso.
Cuestionamientos por omisiones y falta de respuesta
Familiares denunciaron que, desde 2024, solicitaron apoyo de autoridades para garantizar seguridad en procesos relevantes dentro del sitio, sin obtener respuesta efectiva.
También señalaron posibles irregularidades en la preservación inicial del predio, al indicar que algunas áreas pudieron haber sido alteradas antes de la intervención federal, lo que obligó a reiniciar parte de las investigaciones.
Estas situaciones han generado críticas hacia el actuar de instancias estatales y han incrementado la exigencia de una investigación más exhaustiva.
Identificación de víctimas y continuidad de trabajos
Como parte del proceso, se prevé la realización de nuevas pruebas de ADN para confrontar los restos con bases de datos de familiares de personas desaparecidas. Los colectivos anunciaron que se organizarán brigadas para facilitar estas pruebas.
Los trabajos en el rancho continuarán en zonas aún no exploradas, incluyendo áreas más profundas del terreno, con el objetivo de ampliar los hallazgos y avanzar en la identificación de víctimas.
El caso permanece bajo investigación federal desde 2025, con decenas de personas detenidas hasta el momento. Sin embargo, familiares consideran que los avances aún son limitados frente a la magnitud de la crisis de desapariciones en Jalisco.














