- Las manifestaciones comenzaron en Los Ángeles y se extendieron a Nueva York, Chicago y Milwaukee
- Más de 400 personas han sido detenidas tras operativos migratorios y choques con la policía
- Autoridades estatales rechazan el despliegue militar ordenado por Trump
Las protestas por las redadas de migrantes encabezadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continúan intensificándose en Estados Unidos. Lo que comenzó como una reacción en Los Ángeles ha escalado a otras ciudades como Nueva York, Chicago y Milwaukee, generando enfrentamientos con la policía, detenciones masivas y fuertes críticas al gobierno federal.
En Los Ángeles, las manifestaciones han durado cinco noches consecutivas, con al menos 400 personas arrestadas. La alcaldesa Karen Bass implementó un toque de queda el 10 de junio en una zona céntrica para contener los disturbios, tras reportes de saqueos y actos vandálicos que afectaron a más de 20 negocios. Aunque el número de detenciones disminuyó tras esa medida, la tensión social se mantiene alta.
El gobernador de California, Gavin Newsom, acusó al presidente Donald Trump de abusar del poder al autorizar el despliegue de hasta 4 mil elementos de la Guardia Nacional y 700 marines en Los Ángeles, sin el consentimiento de las autoridades locales. Newsom calificó la medida como una acción militar injustificada y advirtió que otras entidades podrían enfrentar una situación similar si no se frena esta estrategia.

A nivel federal, la administración Trump justificó el uso de las fuerzas armadas para “restaurar el orden” y apoyar a los agentes de ICE. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció que se aplicará la Ley Hobbs para procesar a quienes cometan saqueos, con penas de hasta 20 años de prisión. Las tropas, que inicialmente fueron asignadas para proteger instalaciones federales, ahora colaboran activamente en operativos migratorios.
En Nueva York, miles de personas marcharon en el Bajo Manhattan con consignas contra ICE. Hubo 86 detenidos y 34 personas fueron acusadas formalmente. Las protestas se concentraron cerca de la sede principal de ICE, lo que llevó al alcalde Eric Adams a declarar que no se permitirá que la ciudad caiga en una situación similar a la de Los Ángeles. La comisionada de policía, Jessica Tisch, recalcó que la fuerza pública mantendrá el control.
Chicago también fue escenario de manifestaciones masivas. La noche del martes, grupos de ciudadanos marcharon hacia el distrito financiero. Algunos enfrentaron a la policía, y se reportó un incidente en el que un conductor arrolló a un peatón. Las protestas se desataron después de que agentes federales arrestaran a migrantes que acudieron a citas rutinarias en oficinas de ICE el pasado 4 de junio.
En Milwaukee, cientos de personas se congregaron con banderas mexicanas y estadounidenses para protestar contra las acciones migratorias. La tensión se refleja también en Texas, donde el gobernador Greg Abbott anunció que movilizará tropas de la Guardia Nacional para prevenir disturbios durante las manifestaciones previstas en Dallas y Austin.
Las redadas comenzaron el viernes en Los Ángeles y se han realizado en zonas de alta concentración laboral de personas migrantes, como el Distrito de la Moda o estacionamientos donde suelen reunirse jornaleros. ICE no ha revelado cuántas personas han sido detenidas desde el inicio de estos operativos, que se espera continúen por lo menos durante un mes.
















