- Falsificó voz y mensajes del secretario de Estado con herramientas de IA
- Engañó a funcionarios y políticos por medio de Signal y correo electrónico fraudulento
- El Departamento de Estado abrió una investigación y refuerza sus sistemas de seguridad
Un impostor utilizó inteligencia artificial para hacerse pasar por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con el fin de obtener información sensible a través del engaño. El individuo imitó su voz y estilo de comunicación para contactar a funcionarios estadounidenses y extranjeros por medio de aplicaciones de mensajería y correos electrónicos falsos.
Según un reporte oficial del Departamento de Estado, fechado el 3 de julio, el impostor logró comunicarse con al menos cinco personas: tres funcionarios internacionales, un gobernador de EE.UU. y un congresista. Usó la aplicación Signal, conocida por su sistema de mensajería cifrada, así como una dirección de correo falsa con apariencia oficial: “Marco.Rubio@state.gov”.
Los mensajes incluían textos y audios generados con inteligencia artificial, en los que el impostor solicitaba continuar la comunicación. Las autoridades creen que el objetivo era acceder a información protegida o ingresar a cuentas institucionales.
Además del caso de Marco Rubio, el informe señala que otros funcionarios del Departamento de Estado también fueron víctimas de intentos de suplantación mediante técnicas similares.
Hasta el momento no se ha identificado al responsable. El Departamento de Estado ha iniciado una investigación formal y anunció que reforzará sus mecanismos de seguridad para prevenir nuevas amenazas digitales.
Este incidente se suma a otros recientes en el gobierno de EE.UU. En mayo, una persona logró acceso al teléfono de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y se hizo pasar por ella para enviar mensajes a figuras políticas y empresariales, lo que derivó en una investigación del FBI.
En Estados Unidos, hacerse pasar por un funcionario federal para engañar o manipular a otros es un delito que puede ser sancionado con hasta tres años de prisión.

















