• Washington impone restricciones de visa a familiares y socios cercanos del grupo criminal
• La medida busca frenar redes de apoyo y disuadir actividades ilícitas vinculadas al narcotráfico
• El Cártel de Sinaloa mantiene su clasificación como organización terrorista extranjera
El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas acciones contra el Cártel de Sinaloa al imponer restricciones de visa a 75 personas identificadas como familiares, colaboradores o socios cercanos de integrantes de esta organización criminal.
La medida, dada a conocer por el Departamento de Estado, forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por la administración del presidente Donald Trump para debilitar las estructuras que sostienen a los cárteles considerados como narcoterroristas en la región.
Medidas contra redes de apoyo del narcotráfico
De acuerdo con el comunicado oficial, las sanciones se aplican bajo la Orden Ejecutiva 14059, que permite castigar a personas extranjeras involucradas en el tráfico internacional de drogas. Con esta acción, las autoridades estadounidenses buscan no solo impedir el ingreso de los sancionados a su territorio, sino también inhibir su participación en actividades ilícitas.
El Departamento de Estado subrayó que el Cártel de Sinaloa ha sido señalado como una de las principales organizaciones responsables del tráfico de fentanilo y otras sustancias que impactan gravemente a la población estadounidense.
Estrategia de presión y seguridad regional
Funcionarios estadounidenses destacaron que este tipo de restricciones forman parte de un enfoque más amplio para reforzar la seguridad nacional y regional, atacando no solo a los líderes criminales, sino también a su entorno cercano, considerado clave para sus operaciones.
Aunque no se revelaron los nombres de las personas afectadas, las autoridades indicaron que la medida pretende enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de mantener vínculos con organizaciones criminales.
Contexto de acciones recientes
Esta decisión se suma a otras medidas recientes implementadas por Washington, incluyendo sanciones a individuos en el hemisferio occidental acusados de actuar contra los intereses de Estados Unidos.
Asimismo, ocurre en un escenario donde el Cártel de Sinaloa enfrenta tensiones internas y operativos tanto en México como en territorio estadounidense, en medio de una ofensiva más amplia contra el tráfico de drogas y armas.















