- Morena acusa a la alcaldesa de violar permisos vigentes
- Alessandra Rojo asegura que actuó por demanda ciudadana
- Funcionarias intercambian señalamientos en medio de la polémica
Acusan retiro sin fundamento legal
Diputados de Morena denunciaron que la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ordenó el retiro de las estatuas de Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro sin respetar permisos oficiales. Aseguran que ambas esculturas, ubicadas en el Jardín Tabacalera, contaban con autorización emitida en 2020 por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP).
El legislador Arturo Ávila calificó la acción como un acto de “vanidad” y señaló que representa un agravio histórico y cultural. Anunció que Morena presentará un punto de acuerdo para exigir que las estatuas sean reinstaladas.
Rojo de la Vega responde a críticas
La alcaldesa defendió su decisión, argumentando que las esculturas no contaban con los documentos completos requeridos para su instalación. Afirmó que la medida responde a solicitudes de vecinos que exigían liberar banquetas y espacios públicos en el parque.
Según la alcaldía, más de 15 mil personas firmaron una petición para retirar las figuras por considerar que representan ideologías contrarias a los derechos humanos y al carácter democrático de la ciudad.
Enfrentamiento con Citlalli Hernández
La secretaria de Mujeres, Citlalli Hernández, criticó la decisión y acusó a Rojo de la Vega de actuar bajo una “agenda de derecha”. En respuesta, la alcaldesa afirmó que las dictaduras deben condenarse sin importar su origen ideológico y acusó a Hernández de justificar excesos de gobiernos afines a Morena.
Además, Rojo cuestionó el silencio de líderes morenistas ante casos de corrupción y vínculos con el crimen, utilizando el caso de un exfuncionario de Tabasco como ejemplo.
Escala la tensión política
El retiro de las estatuas desató una fuerte controversia que trascendió redes sociales y llegó al plano legislativo. Mientras algunos defienden la acción como respuesta ciudadana, otros la consideran una medida autoritaria con motivación política. El debate sigue abierto y sin señales de resolverse pronto.

















