Ataque al Hospital Nasser
Un bombardeo de las fuerzas israelíes contra el Hospital Nasser, en Khan Younis, sur de Gaza, provocó la muerte de al menos 20 personas, entre ellas cinco periodistas y un trabajador de la Defensa Civil. Testigos relataron que el ataque ocurrió en dos momentos: tras la primera explosión, rescatistas y comunicadores acudieron al lugar, cuando un segundo impacto alcanzó la zona.
El Ministerio de Sanidad gazatí denunció que se trató de la táctica conocida como “doble golpe”, prohibida por el derecho internacional porque busca causar víctimas entre civiles y personal de auxilio.
Posición de Israel
El primer ministro Benjamín Netanyahu calificó lo ocurrido como un “accidente trágico” y aseguró que se realiza una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocieron la autoría del bombardeo y afirmaron que no dirigen ataques contra periodistas ni civiles, aunque lamentaron las muertes.

Periodistas entre las víctimas
Las agencias Reuters, AP y Al Jazeera confirmaron el fallecimiento de parte de su personal: Hussam al-Masri (Reuters), Mohamed Salameh (Al Jazeera), Moaz Abu Taha (NBC) y Mariam Dagga (AP). Posteriormente se reportó la muerte de un quinto comunicador.
El área atacada del hospital era utilizada regularmente por corresponsales internacionales para transmitir en directo debido a la calidad de conexión. Tras el primer impacto, varios periodistas acudieron al lugar y fueron alcanzados por el segundo.
Contexto y condena internacional
De acuerdo con autoridades gazatíes, desde octubre de 2023 han muerto más de 245 periodistas, mientras que el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) contabiliza al menos 192 comunicadores fallecidos en 22 meses de conflicto, una de las cifras más altas registradas en una guerra.
El Hospital Nasser, uno de los últimos centros médicos operativos en Gaza, atiende actualmente a más de 1,000 pacientes pese a que fue diseñado para 340 camas, con graves carencias de medicamentos y personal.
La ONU reiteró que periodistas y hospitales no pueden ser objetivos militares. Líderes internacionales, como el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller británico David Lammy, condenaron el ataque y pidieron a Israel apegarse al derecho internacional.
















