• La Guardia Revolucionaria iraní amenazó con perseguir y matar al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
• Bombardeos israelíes en el sur del Líbano dejaron al menos 14 muertos, entre ellos cuatro menores.
• La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su tercera semana con ataques, tensiones energéticas y riesgo de expansión regional.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa intensificándose en Medio Oriente y ya supera las dos semanas de combates, con nuevos ataques, amenazas directas entre líderes y un creciente impacto regional.
Mientras las hostilidades se multiplican en distintos frentes, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que perseguirá al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para “acabar con su vida”, en medio de una nueva escalada militar que incluye ataques con misiles, bombardeos en Líbano y advertencias sobre una posible expansión del conflicto.
Irán amenaza con asesinar a Netanyahu
La Guardia Revolucionaria iraní declaró que continuará persiguiendo al líder del gobierno israelí hasta eliminarlo. En un comunicado difundido por su oficina de relaciones públicas, el cuerpo militar afirmó que “seguirá persiguiendo sin descanso y matará con fuerza al criminal primer ministro sionista”.
La advertencia se produjo mientras Irán lanzaba nuevas oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos e Israel en la región.
Según autoridades iraníes, estos bombardeos forman parte de la llamada “Operación Promesa Verdadera 4”, la respuesta militar de Teherán a la ofensiva conjunta iniciada por Washington y Tel Aviv el 28 de febrero.
Desde el inicio de la guerra, los ataques han alcanzado bases militares, centros de mando y objetivos energéticos en varios países de Medio Oriente.
Nuevos misiles y armamento estratégico iraní
Irán anunció además el lanzamiento de una nueva serie de ataques con misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses y posiciones israelíes.
Entre el armamento utilizado se encuentran misiles hipersónicos Fattah y Qadr, así como el misil balístico Sejil, empleado por primera vez en el conflicto. Este proyectil, de combustible sólido, tiene un alcance aproximado de 2 mil kilómetros y puede transportar ojivas de entre 500 y mil kilogramos.
Las autoridades iraníes indicaron que también se atacaron instalaciones militares y centros de control aéreo, además de una base estadounidense en Emiratos Árabes Unidos.
Bombardeos israelíes dejan muertos en Líbano
En paralelo, ataques israelíes en varias localidades del sur del Líbano provocaron al menos 14 muertes, incluidas cuatro de menores de edad, según autoridades sanitarias locales.
Uno de los bombardeos más graves ocurrió en la ciudad de Nabatieh, donde fallecieron siete personas. Otros ataques registrados en Sidón y Al Qatrani dejaron más víctimas y heridos.
Desde principios de marzo, cuando Israel comenzó a bombardear territorio libanés en respuesta a ataques del grupo chií Hizbulá —aliado de Irán—, el número de fallecidos en Líbano supera las 800 personas, mientras miles más han resultado heridas o desplazadas.
Guerra podría prolongarse varias semanas
El ejército israelí considera que el conflicto aún está lejos de terminar. Según portavoces militares, la campaña contra Irán podría extenderse entre tres y seis semanas más.
Hasta ahora, Israel asegura haber realizado alrededor de 400 oleadas de bombardeos contra instalaciones militares e infraestructuras estratégicas dentro del territorio iraní.
El objetivo de la ofensiva, de acuerdo con autoridades israelíes, es debilitar al régimen iraní y neutralizar lo que consideran amenazas estratégicas.
Tensión global por petróleo y estrecho de Ormuz
La guerra también ha generado preocupación internacional por su impacto económico, especialmente en el mercado energético.
Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, un paso marítimo por el que circula cerca del 20 % del petróleo mundial. La medida elevó la tensión internacional y provocó un aumento en los precios del crudo.
El presidente estadounidense Donald Trump pidió a varios aliados —entre ellos Japón, Reino Unido, Francia, Corea del Sur y China— enviar buques de guerra para proteger la navegación en la zona.
Algunos gobiernos, como el japonés, señalaron que analizarán la solicitud, aunque advirtieron que cualquier decisión deberá tomarse con cautela ante el riesgo de ampliar el conflicto.
Crece la crisis humanitaria y el desplazamiento
Las consecuencias humanitarias del conflicto también comienzan a agravarse. En Irán, más de 1,200 personas han muerto desde el inicio de los ataques, según cifras oficiales, mientras millones de personas han abandonado sus hogares en busca de zonas más seguras.
Organismos internacionales advierten que el desplazamiento masivo podría convertirse en una crisis regional si la guerra continúa expandiéndose.
En el Líbano, casi un millón de personas han sido desplazadas por los bombardeos y combates en la frontera con Israel.
Mientras tanto, las potencias involucradas mantienen una retórica cada vez más dura, lo que reduce las posibilidades de una negociación inmediata para detener la guerra.
















