• Netanyahu asegura que Israel “aplasta al enemigo” y pide apoyo internacional
• Trump lanza ultimátum a Irán y amenaza con atacar infraestructura energética
• Irán responde con posibles represalias y advierte cierre total del estrecho de Ormuz
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que su país mantiene ventaja en la guerra contra Irán y afirmó que las fuerzas israelíes están “aplastando” al enemigo. Durante una visita a la ciudad de Arad, en el sur de Israel, llamó a otros países a sumarse a la ofensiva conjunta contra el régimen iraní.
La visita ocurrió en un contexto de alta tensión, luego de que un misil iraní impactara en una zona residencial, dejando más de 60 personas heridas, diez de ellas en estado grave. Otro proyectil cayó en Dimona, localidad cercana que alberga la principal instalación nuclear israelí.
Ofensiva en zonas estratégicas
Los ataques iraníes se concentraron en el sur de Israel, particularmente en Arad y Dimona, donde se ubican instalaciones sensibles. Esta escalada se produjo después de que Irán denunciara bombardeos contra su complejo nuclear en Natanz.
En este contexto, Netanyahu sostuvo que Israel actúa en coordinación con Estados Unidos y aseguró que ambos países trabajan “por el bien del mundo”. También insistió en que la comunidad internacional debe involucrarse más activamente en el conflicto.
Objetivos de la guerra
El mandatario israelí explicó que la ofensiva tiene dos metas principales: desmantelar completamente el programa nuclear y de misiles de Irán, así como debilitar al régimen hasta propiciar un cambio interno.
“Estamos bien encaminados para lograrlo”, afirmó, al tiempo que reiteró que la respuesta militar de Israel y Estados Unidos se dirige contra objetivos estratégicos y no contra población civil.
Escalada de violencia y saldo humano
El conflicto ha dejado un saldo creciente de víctimas. En Israel, al menos 15 personas han muerto por ataques iraníes y una más por acciones de Hezbolá. En Irán, las autoridades reportaron más de 1,200 fallecidos en la primera semana de ofensiva, mientras que en Líbano se contabilizan más de mil víctimas.
Además, en las últimas 24 horas Israel reportó más de 300 heridos tras nuevos ataques con misiles, incluidos bombardeos sobre Tel Aviv con municiones de racimo.
Ultimátum de Trump y tensión en Ormuz
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país atacará las centrales eléctricas de Irán si no se reabre completamente el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
“Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS…, Estados Unidos atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas”, señaló.
El estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio energético mundial, ya que por él transita cerca del 20 % del petróleo global. La reducción del tráfico marítimo ha elevado los precios del crudo y generado preocupación internacional.
Respuesta de Irán y riesgo energético
Irán respondió que cualquier ataque contra su infraestructura energética provocará represalias directas contra instalaciones de Estados Unidos e Israel en la región, incluyendo plantas energéticas, tecnológicas y de desalinización.
Además, advirtió que podría cerrar completamente el estrecho de Ormuz si se concretan las amenazas. Actualmente, el tránsito marítimo ya se encuentra severamente limitado, con apenas un 5 % del flujo habitual.
Autoridades iraníes señalaron que la vía seguirá abierta para la mayoría de los países, excepto para aquellos considerados enemigos, bajo estrictos controles de seguridad.
Impacto global y presión internacional
Más de 20 países han manifestado su disposición a garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, ante el riesgo de interrupciones en el suministro energético global.
Analistas advierten que el conflicto podría provocar una crisis energética internacional, aumentar la volatilidad de los mercados y modificar el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.
Mientras tanto, Trump ha descartado negociar un alto el fuego y aseguró que Estados Unidos mantiene ventaja en el conflicto, lo que deja abierta la posibilidad de una mayor escalada.
Escenario incierto en la guerra
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, se acerca a su primer mes sin señales de desescalada. Los ataques a infraestructura estratégica, el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz y el aumento de víctimas reflejan una guerra en expansión con repercusiones globales.
















