- El colapso del sistema eléctrico provocó un apagón generalizado que afectó a millones de personas en Cuba.
- La falta de combustible y las restricciones al suministro de petróleo han agravado la crisis energética.
- El deterioro de la infraestructura eléctrica limita la capacidad del país para generar suficiente energía.
Cuba sufrió un apagón generalizado después de que el Sistema Eléctrico Nacional registrara una desconexión total, lo que dejó sin energía a gran parte del país. El incidente ocurre en medio de una profunda crisis energética que afecta a la isla y que se ha intensificado en los últimos meses.
El Ministerio de Energía y Minas informó que técnicos trabajan para identificar las causas del colapso mientras se activaron los protocolos de emergencia para restablecer el suministro eléctrico de forma progresiva.
Millones de personas quedaron sin electricidad
El apagón afectó a la mayoría de los aproximadamente 11 millones de habitantes de Cuba. En varias regiones del país el servicio eléctrico se interrumpió por completo, lo que impactó la vida cotidiana, el funcionamiento de servicios públicos y diversas actividades económicas.
El colapso del sistema se produjo después de varios días de cortes intermitentes en distintas provincias. Incluso antes del apagón total, más de la mitad del territorio cubano ya registraba interrupciones prolongadas durante las horas de mayor consumo.
Autoridades energéticas advirtieron que la recuperación del servicio podría tardar, ya que el sistema debe reiniciarse gradualmente mediante la activación progresiva de las plantas generadoras.
Escasez de combustible agrava la crisis energética
Uno de los principales factores detrás del colapso eléctrico es la falta de combustible para operar las plantas generadoras. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, señaló que el país ha pasado más de tres meses sin recibir cargamentos de petróleo, lo que ha reducido significativamente la capacidad de generación de energía.
El gobierno cubano atribuye parte de esta situación a las restricciones impuestas por Estados Unidos al suministro de petróleo hacia la isla. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump ha advertido que su administración aplicará medidas contra los países que exporten combustible a Cuba.
Ante la escasez, el país ha intentado mantener el suministro mediante energía solar, gas natural y centrales termoeléctricas, aunque estas fuentes no han logrado cubrir la demanda nacional.
Infraestructura obsoleta limita la generación de energía
El deterioro de la infraestructura eléctrica también ha contribuido a la crisis. Varias de las plantas termoeléctricas del país, fundamentales para la generación de electricidad, presentan fallas o se encuentran fuera de operación debido a averías o trabajos de mantenimiento.
Muchas de estas instalaciones llevan décadas en funcionamiento y han operado con un déficit constante de inversión, lo que ha debilitado la capacidad del sistema para responder a situaciones de alta demanda energética.
Especialistas señalan que la recuperación y modernización del sistema eléctrico cubano requeriría inversiones millonarias para mejorar la infraestructura y garantizar un suministro estable.
















