- Trump afirma que sería un “honor” tomar o liberar Cuba, sin detallar el tipo de acción.
- La crisis energética en la isla se agrava por restricciones en el suministro de petróleo.
- Estados Unidos y Cuba mantienen conversaciones, pero con fuertes tensiones políticas.
Declaraciones que escalan el discurso
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno podría “tomar” o “liberar” Cuba, al calificar esa posibilidad como “un gran honor”.
Durante un intercambio con periodistas en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que tiene la capacidad de actuar sobre la isla “como quiera”, sin detallar si se refería a una vía diplomática o a otro tipo de intervención.
Al ser cuestionado sobre si una eventual acción se asemejaría a la estrategia aplicada contra Irán o a la política hacia Venezuela, evitó dar precisiones.
Contexto de tensiones y presión económica
Las declaraciones ocurren en un momento de alta tensión entre Washington y La Habana. La administración estadounidense ha endurecido las medidas económicas, especialmente en el suministro de petróleo, lo que ha agravado la crisis energética en la isla.
El propio Trump describió a Cuba como una nación debilitada, con severas limitaciones económicas, aunque también reconoció sus condiciones naturales y su potencial.
Crisis energética y malestar social
Cuba enfrenta apagones recurrentes y una escasez crítica de combustible, situación que ha afectado la actividad económica y el suministro de servicios básicos.
En los últimos meses, el bloqueo petrolero ha intensificado la crisis, provocando cancelaciones de vuelos, caída del turismo y creciente inconformidad social.
Negociaciones en curso con incertidumbre
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que existen conversaciones con Estados Unidos para atender las diferencias bilaterales.
Sin embargo, reportes señalan que Washington buscaría condicionar avances a cambios en el liderazgo político de la isla, lo que añade incertidumbre al diálogo.
Analistas consideran que una eventual salida del mandatario cubano tendría un impacto más simbólico que estructural, dado que el poder político permanecería en las mismas estructuras.
Un escenario abierto y sin definiciones
Aunque Trump reiteró su intención de “tomar Cuba”, no aclaró si se trata de una estrategia política, económica o militar.
Sus declaraciones se dan en paralelo a contactos diplomáticos que, por ahora, no han derivado en acuerdos concretos.

















