• Detectan presunta falsificación de documentos para otorgar concesión a empresa Lusad
• Proyecto de tabletas en taxis no se consolidó pese a autorización oficial
• Dispositivos siguen siendo requisito para taxistas, aunque ya no operan
Concesión bajo sospecha tras fallo internacional
Un proceso legal internacional favorable al Estado mexicano dejó al descubierto posibles irregularidades en la concesión para instalar taxímetros digitales y tabletas en taxis de la Ciudad de México, asignada durante la administración de Miguel Ángel Mancera.
De acuerdo con la información presentada por el gobierno federal, funcionarios habrían permitido la emisión de documentos alterados para validar la entrega del contrato a la empresa Servicios Digitales Lusad, vinculada a compañías extranjeras que posteriormente interpusieron una demanda.
Anomalías en documentos oficiales
Las investigaciones detectaron inconsistencias en diversos documentos emitidos por la Secretaría de Movilidad (Semovi), los cuales no cuentan con respaldo en archivos institucionales.
Entre los hallazgos destaca la existencia de firmas atribuidas a funcionarios que ya no ocupaban el cargo en el momento en que supuestamente se emitieron los documentos. Ante ello, autoridades señalaron que “la gravedad a considerar es que alguien falsificó un documento para dar la apariencia de que fue firmado por un secretario de la Ciudad de México”.
Aunque en 2017 la Auditoría Superior local no reportó estas irregularidades, sí concluyó que el proceso cumplía formalmente con los requisitos, aun cuando las investigaciones posteriores sugieren que la empresa beneficiada ya tenía conocimiento previo del resultado.
Un modelo que no logró operar
El proyecto contemplaba la instalación de tabletas con taxímetro digital, así como la generación de ingresos mediante comisiones por viaje, publicidad y servicios de conectividad en las unidades.
Sin embargo, el sistema nunca se implementó de manera completa durante el periodo de prueba, que se extendió de agosto de 2016 a agosto de 2018. Además, enfrentó rechazo por parte de organizaciones de taxistas, quienes cuestionaron los costos y condiciones del esquema.
Persisten exigencias pese a fallas
A pesar de que las tabletas dejaron de funcionar hace años, continúan siendo un requisito para que algunos conductores acrediten la revista vehicular, particularmente en unidades híbridas.
Taxistas señalaron que en su momento fueron convocados a firmar documentos sin revisión detallada, en los que se planteaban cobros de hasta 35% por viaje, propuesta que no prosperó.
También reportaron fallas constantes en los equipos, principalmente en la conexión a Internet, así como una durabilidad menor a la prometida. Hasta ahora, no existe una postura actualizada de la Secretaría de Movilidad sobre la permanencia de estos requisitos.

















