• México y España descartan crisis diplomática y confirman nueva etapa de diálogo
• Ambos gobiernos coinciden en la necesidad de reconocer el pasado y fortalecer vínculos
• México será sede de la cumbre en defensa de la democracia en 2027
La participación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona marcó un punto de inflexión en la relación con España, al evidenciar un acercamiento político tras meses de tensiones por el debate sobre la conquista.
En su primera visita a España como mandataria, Sheinbaum sostuvo un encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que ambos reafirmaron que no existe ni ha existido una crisis diplomática entre sus países, aunque reconocieron diferencias recientes derivadas de la discusión histórica.
Contexto del acercamiento
El viaje se produjo después de que el rey Felipe VI reconociera que durante la conquista de América hubo “mucho abuso”, declaraciones que fueron valoradas por el gobierno mexicano como un paso relevante, aunque insuficiente dentro del proceso de reconocimiento histórico.
Sheinbaum subrayó que, si bien la relación diplomática nunca se rompió, en el último año se ha registrado “un acercamiento distinto” tanto por parte del Gobierno español como de la Corona. A su llegada a la cumbre, reiteró que “no hay crisis ahora ni la ha habido antes”.
Diálogo bilateral y coincidencias
Tras un primer saludo público, ambos mandatarios sostuvieron una reunión privada de casi una hora. De acuerdo con información oficial, el encuentro reflejó una amplia coincidencia en temas globales, la relación entre México y la Unión Europea y el fortalecimiento de los lazos culturales, económicos y sociales.
Sheinbaum confirmó que durante la conversación se abordó directamente la polémica sobre la conquista, destacando que expuso la relevancia de reconocer sus implicaciones históricas y la grandeza de las culturas originarias de México previas a la llegada de los españoles. Según indicó, Sánchez coincidió con esta visión.
“Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, expresó la presidenta mexicana.
Invitación y nueva etapa de cooperación
Como parte del acercamiento, Sheinbaum invitó a Sánchez a visitar México el próximo año y propuso que el país sea sede de la cumbre en defensa de la democracia en 2027, iniciativa que fue respaldada por el presidente español.
Este gesto fue interpretado como una señal clara de la sintonía entre ambos gobiernos, que buscan dejar atrás las tensiones generadas por la exigencia de una disculpa histórica planteada desde 2019.
Cabe recordar que, ante la falta de una disculpa formal, México no invitó al rey de España a la investidura presidencial de 2024, lo que derivó en la ausencia de representación española en ese acto. La relación comenzó a encauzarse tras el reconocimiento de abusos durante la conquista.
Cumbre global y llamado a la acción
La reunión en Barcelona congregó a líderes internacionales con el objetivo de fortalecer la democracia frente a desafíos globales. Durante la apertura, Pedro Sánchez llamó a actuar ante los “ataques al sistema multilateral” y advirtió sobre la “peligrosa normalización del uso de la fuerza”.
El mandatario español sostuvo que “no basta con resistir” y subrayó la necesidad de liderar propuestas para fortalecer la democracia. También planteó la urgencia de regular las redes sociales para evitar la desinformación y propuso “renovar y reformar” la Organización de las Naciones Unidas para adaptarla al contexto actual.
Agenda de paz impulsada por México
En su intervención, Sheinbaum presentó propuestas enfocadas en la paz y la cooperación internacional. Entre ellas, destacó destinar el 10% del gasto militar global a un programa de reforestación a gran escala.
“En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, afirmó.
Asimismo, propuso una declaración internacional contra la intervención militar en Cuba y defendió que “el diálogo y la paz prevalezcan”. Reiteró que México mantiene principios de política exterior basados en la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias.
“Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad”, señaló.
Participación internacional
El encuentro reunió a diversos líderes que coincidieron en la necesidad de fortalecer el multilateralismo y enfrentar desafíos como la desigualdad, los conflictos armados y la desinformación.
Entre ellos, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió un papel más activo de la ONU ante la situación global, mientras que otros participantes subrayaron la urgencia de reforzar la cooperación internacional y defender el orden democrático.
La cumbre consolidó a Barcelona como un espacio de diálogo global y evidenció una nueva etapa en la relación entre México y España, marcada por el entendimiento político y la cooperación.
















