- La delincuencia organizada ha provocado un promedio de 95 mil homicidios al año desde 2000, según estimaciones de la ONU.
- América Latina concentra una parte importante de la violencia asociada a grupos criminales, con cerca de la mitad de los homicidios vinculados a estas organizaciones.
- El organismo internacional advierte sobre el crecimiento de delitos digitales y financieros, impulsados por la tecnología y la globalización.
La violencia del crimen organizado supera a la de los conflictos armados
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) advirtió que las organizaciones criminales se han convertido en una de las principales fuentes de violencia letal a nivel global, al registrar un número de víctimas superior al de los conflictos armados durante los últimos 25 años.
De acuerdo con Giovanni Gallo, jefe de Control de Drogas y Prevención del Crimen de la ONUDD, desde el año 2000 las actividades del crimen organizado han generado en promedio 95 mil muertes anuales, una cifra ligeramente superior a las 92 mil víctimas mortales atribuidas a guerras y enfrentamientos armados en el mismo periodo.
Los datos forman parte de una investigación elaborada con motivo del 25 aniversario de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, adoptada en el año 2000.
“Desde el año 2000 hasta hoy, el crimen organizado ha provocado unas 95 mil muertes al año en el mundo, una cifra comparable a la de las guerras”, explicó Gallo.
Miles de homicidios pasan desapercibidos
Las estimaciones de la ONUDD indican que cada año se registran alrededor de 430 mil muertes violentas en el mundo.
De ese total, aproximadamente 95 mil están relacionadas con actividades del crimen organizado, mientras que 92 mil corresponden a conflictos armados y unas 16 mil a atentados terroristas.
El especialista señaló que gran parte de la violencia generada por las redes criminales suele percibirse como hechos aislados, lo que reduce la visibilidad del problema y la percepción de su impacto real.
“La mayoría de estas muertes están relacionadas con tiroteos, por eso, probablemente reciben menos atención, hay una menor percepción de su gravedad y se les concede menos relevancia. Se tiende a pensar que es un problema entre grupos criminales y no es el caso”, afirmó.
América Latina enfrenta una fuerte presencia del crimen organizado
La ONU identificó a América Latina como una de las regiones más afectadas por este fenómeno.
Según el organismo, cerca de la mitad de los homicidios intencionales registrados en la región tienen alguna relación con grupos delictivos organizados.
Entre los factores que favorecen esta situación destacan la fragilidad institucional en algunos países, los altos niveles de desigualdad social, la amplia disponibilidad de armas y la disputa por mercados ilícitos altamente rentables, como el tráfico de cocaína.
El impacto económico también es significativo
Además de las consecuencias sociales y de seguridad, la ONUDD advirtió que el crimen organizado genera importantes afectaciones económicas.
En América Latina y el Caribe, el costo asociado a estas actividades representa aproximadamente el 3.4% del Producto Interno Bruto (PIB) regional.
Asimismo, datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) muestran que un incremento de 10% en la cobertura mediática sobre criminalidad suele estar relacionado con una disminución posterior de 2.5% en la producción industrial.
Para el organismo, existe una relación entre el aumento de la violencia y la desaceleración de la actividad económica, lo que limita el desarrollo de las naciones afectadas.
Los delitos digitales ganan terreno
Aunque el narcotráfico continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos para las organizaciones criminales, la ONU observa una creciente diversificación de sus actividades.
Entre los delitos que han registrado mayor expansión destacan los fraudes digitales, las estafas por internet, los delitos financieros y otras modalidades de ciberdelincuencia.
Estas actividades resultan especialmente atractivas para los grupos criminales debido a que generan elevadas ganancias y, en muchos países, presentan menores riesgos de investigación y sanción.
“El crimen organizado siempre busca el mayor beneficio con el menor riesgo posible”, destacó Gallo.
La cooperación internacional será clave para combatir estas redes
La ONUDD señaló que la globalización y el desarrollo tecnológico han permitido que las organizaciones criminales operen a escala internacional con mayor facilidad, moviendo recursos económicos entre distintos países y dificultando el rastreo de operaciones ilícitas.
Ante este panorama, el organismo considera indispensable fortalecer la colaboración entre gobiernos, instituciones financieras y empresas privadas para enfrentar de manera más efectiva estas estructuras.
Además, destacó la importancia de las investigaciones financieras paralelas a las pesquisas criminales, con el objetivo de identificar, rastrear y decomisar los recursos obtenidos mediante actividades ilegales.
“Seguir el dinero significa realizar investigaciones financieras en paralelo a las investigaciones criminales, persiguiendo no solo a los delincuentes, sino también los beneficios que generan”, concluyó el funcionario.















