• La FAO y el OIEA pusieron en marcha una estrategia regional para contener la expansión del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
• El programa contempla una inversión de 1 millón de dólares y tendrá una duración estimada de cinco años.
• La iniciativa busca incrementar la producción y liberación de insectos estériles para proteger la ganadería y la salud animal.
Impulsan respuesta internacional ante el resurgimiento de la plaga
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) anunciaron el lanzamiento de un nuevo programa destinado a contener la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo en México, Estados Unidos y Centroamérica.
La medida surge tras el resurgimiento de esta plaga en distintas zonas de la región y la reciente detección de un caso en ganado estadounidense, el primero reportado en más de 40 años desde que la enfermedad había sido erradicada en ese país.
Las autoridades internacionales consideran que el avance del parásito representa un desafío sanitario y económico que requiere una respuesta coordinada entre gobiernos, organismos especializados y centros de investigación.
La técnica del insecto estéril será la principal herramienta de control
El proyecto se basa en la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método que utiliza radiación para esterilizar moscas macho antes de ser liberadas en el ambiente.
Una vez en libertad, estos insectos se aparean con hembras silvestres, pero al no producir descendencia, la población de la plaga disminuye gradualmente hasta reducir su presencia en las zonas afectadas.
De acuerdo con la FAO, esta tecnología ha demostrado ser una herramienta eficaz para combatir diversas plagas sin generar impactos ambientales asociados al uso intensivo de productos químicos.
El gusano barrenador representa un riesgo para la ganadería
El gusano barrenador es la fase larvaria de una mosca parasitaria cuyas crías se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente.
Las infestaciones pueden provocar heridas severas, infecciones graves e incluso la muerte de los animales afectados, generando importantes pérdidas económicas para los productores pecuarios.
La FAO advirtió que la expansión de la plaga pone en riesgo la producción ganadera, afecta la economía de las comunidades rurales y puede tener repercusiones en la salud pública.
Además de la pérdida de animales, el problema puede ocasionar disminuciones en la producción de carne y leche, así como daños en pieles y otros productos derivados del sector pecuario.
Buscan multiplicar la producción de insectos estériles
Especialistas estiman que para contener eficazmente la propagación del gusano barrenador es necesario liberar hasta 600 millones de insectos estériles cada semana.
Actualmente, la única planta operativa dedicada a esta labor se encuentra en Panamá y produce alrededor de 100 millones de ejemplares semanales a través de la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG).
Sin embargo, se prevé ampliar la capacidad mediante proyectos en Metapa de Domínguez, Chiapas, y Mission, Texas, que podrían aportar hasta 400 millones adicionales de moscas estériles por semana en los próximos años.
Proyecto de cinco años para fortalecer la vigilancia y el control
La estrategia internacional contará con una duración estimada de cinco años y un presupuesto inicial de 1 millón de dólares.
Entre sus objetivos se encuentran fortalecer los sistemas de producción masiva de insectos estériles, optimizar los procesos de esterilización, mejorar las operaciones de liberación controlada y perfeccionar los mecanismos de monitoreo y detección de la plaga.
También contempla acciones para incrementar la capacidad de respuesta de los países afectados y evitar que el insecto continúe expandiéndose por el continente.
Una técnica que ya permitió erradicar la plaga en el pasado
La Técnica del Insecto Estéril fue clave para eliminar anteriormente al gusano barrenador en gran parte de América del Norte y Centroamérica.
Durante años se mantuvo una barrera biológica en el Tapón del Darién, al sur de Panamá, que impedía el avance del insecto hacia el norte del continente.
No obstante, en 2022 la plaga volvió a extenderse fuera de esa zona de contención, lo que encendió nuevamente las alertas sanitarias en la región.
Según estimaciones internacionales, la erradicación lograda en décadas anteriores generó beneficios económicos cercanos a mil 300 millones de dólares anuales para los sectores ganaderos de México, Estados Unidos y Centroamérica.
Expertos de más de 20 países colaborarán en nuevas investigaciones
Como parte de la iniciativa, el OIEA y la FAO pondrán en marcha un Proyecto de Investigación Coordinada que reunirá a especialistas de más de 20 países, incluidos algunos de Sudamérica donde la plaga sigue siendo endémica.
Los trabajos se enfocarán en fortalecer la vigilancia epidemiológica, perfeccionar los procesos de reproducción y esterilización de insectos, así como desarrollar nuevas estrategias para aumentar la eficacia de las campañas de control.
FAO advierte que las plagas no conocen fronteras
El director general de la FAO, Qu Dongyu, destacó la importancia de la cooperación internacional para enfrentar amenazas sanitarias que afectan a múltiples países.
“El brote del gusano barrenador del Nuevo Mundo en América Central, México y Estados Unidos es una advertencia oportuna de que las plagas y las enfermedades nunca respetan los territorios”, señaló.
El organismo internacional insistió en que una respuesta coordinada será fundamental para proteger la producción ganadera, la biodiversidad, el bienestar animal y la estabilidad económica de las comunidades que dependen de esta actividad.















