- La NASA detectó desplazamientos de hasta 60 centímetros en la superficie terrestre provocados por los terremotos del 24 de junio en Venezuela.
- El satélite NISAR activó por primera vez su sistema de respuesta rápida para elaborar mapas de deformación del terreno tras un desastre natural.
- El saldo oficial asciende a 4,561 fallecidos, 16,740 heridos y más de 17 mil personas que perdieron sus viviendas.
La NASA documenta el impacto geológico de los sismos
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) informó que el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio provocó un desplazamiento de hasta 60 centímetros en la superficie terrestre debido a la ruptura de una falla geológica.
La información fue obtenida mediante el satélite NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar), desarrollado por la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO), cuya misión es monitorear con alta precisión los cambios que ocurren en la superficie del planeta.
De acuerdo con la agencia espacial, la deformación del terreno explica parte de los severos daños registrados en Caracas y La Guaira, dos de las zonas más afectadas por los sismos.
La ruptura de una falla liberó la energía acumulada durante años
Los análisis de la NASA indican que la fractura comenzó en las inmediaciones de Morón, avanzó por el mar Caribe y volvió a tierra firme cerca del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas.
La agencia explicó que esta falla integra una red de fracturas localizada en el límite entre la placa tectónica del Caribe y la placa Sudamericana, donde la acumulación de tensión durante décadas terminó por liberarse con los terremotos.
Los especialistas identificaron que uno de los mayores desplazamientos ocurrió al sur del aeropuerto, donde la superficie terrestre se movió aproximadamente 60 centímetros.
NISAR activó por primera vez su protocolo de emergencia
Debido a la magnitud de los terremotos, de 7.2 y 7.5, la NASA activó por primera vez el sistema de respuesta rápida del satélite NISAR.
Este protocolo permite procesar imágenes de radar y generar mapas de deformación del terreno entre 12 y 24 horas después de un desastre natural, facilitando información estratégica para las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños.
La tecnología de radar de apertura sintética utilizada por el satélite permite detectar modificaciones milimétricas en la superficie terrestre, incluso en condiciones de nubosidad o durante la noche.
El número de víctimas continúa aumentando
Las autoridades venezolanas informaron que el saldo oficial de la tragedia asciende a 4,561 personas fallecidas, mientras que 16,740 personas resultaron heridas.
Además, 17,907 habitantes perdieron sus viviendas, por lo que miles de familias permanecen en refugios temporales mientras avanzan los trabajos de reconstrucción.
El Gobierno venezolano también reportó que desde el 24 de junio se han contabilizado 1,254 réplicas, lo que mantiene activos los protocolos de vigilancia y protección civil.
México fortalece la asistencia humanitaria
Como parte de las acciones de cooperación internacional, México envió ayuda humanitaria a Venezuela mediante los buques de la Armada ARM Isla Holbox y ARM Huasteco, que arribaron al puerto de La Guaira tras una travesía de ocho días.
Las embarcaciones transportaron 388.42 toneladas de suministros, entre ellos alimentos, medicamentos, artículos de higiene y cuatro plantas potabilizadoras con capacidad para producir mil litros de agua potable por hora cada una.
Asimismo, un contingente de 100 integrantes de las Brigadas de Respuesta a Emergencias de la Armada de México participa en la instalación de los equipos de potabilización y en la distribución de la ayuda junto con las autoridades venezolanas.
La recuperación continúa mientras persiste la actividad sísmica
Aunque las autoridades consideran superada la etapa más crítica de la emergencia, las labores de recuperación continúan enfocadas en la atención de los damnificados, el restablecimiento de los servicios básicos y la reconstrucción de la infraestructura afectada.
Los datos obtenidos por el satélite NISAR permitirán comprender con mayor precisión el comportamiento de la falla geológica y mejorar la respuesta ante futuros eventos sísmicos en la región.

















