- La economía global ha resistido mejor de lo previsto el impacto de la crisis energética, pero el FMI advierte que las presiones fiscales y los elevados niveles de deuda representan riesgos crecientes.
- Un nuevo repunte en los precios del petróleo podría reavivar la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo.
- La inversión en inteligencia artificial impulsa la actividad económica, particularmente en Estados Unidos, aunque sus efectos positivos son desiguales entre países.
Economía mundial enfrenta un escenario de mayor presión
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó que la economía mundial continúa mostrando capacidad de resistencia pese a un escenario marcado por altos niveles de deuda, inflación persistente y tensiones comerciales.
Durante un encuentro con periodistas previo a las reuniones financieras del Grupo de los Veinte (G20), Georgieva comparó la situación con un barco enfrentado a una fuerte tormenta, debido a la combinación de factores que actualmente presionan el crecimiento global.
La funcionaria señaló que los riesgos para las perspectivas económicas están ahora más equilibrados que en abril, aunque todavía se mantienen inclinados a la baja y persiste un elevado nivel de incertidumbre.
Entre los principales focos de preocupación mencionó el aumento de las presiones fiscales, reflejado en mayores rendimientos de los bonos, así como el estancamiento del proceso de desinflación.
Crisis energética todavía representa un riesgo
Georgieva consideró que la economía mundial ha enfrentado mejor de lo esperado el choque provocado por la interrupción del suministro energético asociada al conflicto en Medio Oriente y al cierre del estrecho de Ormuz.
La respuesta ha sido posible, explicó, por una combinación de factores, entre ellos el uso de reservas estratégicas de petróleo y gas, el incremento de la oferta energética procedente de regiones fuera del Golfo Pérsico, una menor demanda, el crecimiento de las energías renovables y el regreso a la generación eléctrica con carbón en algunos países.
Sin embargo, advirtió que esta capacidad de respuesta tiene límites debido a que las reservas de hidrocarburos están disminuyendo.
La llegada del invierno al hemisferio norte podría incrementar la demanda de gas y combustibles, lo que elevaría nuevamente la presión sobre los mercados energéticos.
Un nuevo aumento del petróleo podría elevar la inflación
La directora gerente del FMI alertó que un nuevo incremento significativo en los precios del petróleo podría detener o revertir los avances registrados en materia de inflación.
Un escenario de este tipo podría obligar a los bancos centrales a mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo, elevando el costo del financiamiento para gobiernos, empresas y hogares.
El problema sería especialmente relevante para los países con elevados niveles de deuda, debido a que mayores tasas de interés encarecen el servicio de sus obligaciones y pueden limitar el margen de maniobra de los gobiernos para impulsar la actividad económica.
Inteligencia artificial impulsa la demanda
Frente al impacto negativo del choque energético, Georgieva destacó otro factor que está apoyando el crecimiento: el fuerte incremento de la inversión relacionada con la inteligencia artificial.
Estados Unidos concentra buena parte de este impulso, con inversiones en centros de datos, infraestructura tecnológica y equipos especializados que han contribuido a mantener el gasto de los consumidores y los resultados empresariales.
La inversión también comienza a extenderse a otras economías, donde aumenta la construcción de centros de datos y la demanda de hardware relacionado con la inteligencia artificial.
El FMI considera que estos efectos positivos no se distribuyen de manera uniforme, ya que dependen de la exposición de cada país a las interrupciones energéticas, sus condiciones macroeconómicas y su posición dentro de las cadenas de suministro vinculadas con la tecnología.
FMI identifica dos retos para los próximos meses
Georgieva señaló que el organismo internacional mantiene especial atención sobre dos riesgos: el deterioro de las condiciones fiscales y la posibilidad de que el proceso de reducción de la inflación pierda impulso.
Ante este escenario, el FMI considera prioritario fortalecer la capacidad de las economías para enfrentar nuevos choques y preservar la estabilidad financiera.
La directora gerente también destacó la necesidad de impulsar un crecimiento económico más dinámico, debido a que el desempeño mundial continúa siendo inferior a lo esperado y persisten diferencias importantes entre países.
Estos temas estarán entre los asuntos centrales de las próximas reuniones internacionales del FMI y el G20.















