- El senador de Morena negó que existan motivos para investigar a López Obrador por el caso de huachicol fiscal.
- Ricardo Anaya y la oposición exigieron que el expresidente rinda cuentas sobre la red de contrabando de combustibles.
- Adán Augusto pidió “ser cautos” y confió en que la FGR lleve las pesquisas hasta sus últimas consecuencias.
Postura de Adán Augusto
El coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández, rechazó la posibilidad de abrir una investigación contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador por el caso de huachicol fiscal que involucra a mandos de la Secretaría de Marina. “Hay que esperar y seguramente se investigará, como en todos los casos, hasta sus últimas consecuencias. Lo que sí es que debemos ser cautos, porque en esto después hay ataques mediáticos interesados”, declaró.
Ante las insistencias de reporteros sobre la exigencia de la oposición, el legislador ironizó: “Ah, bueno, esos pueden irse de rodillas de aquí a la Basílica, a ver si se les hace el milagro”.
Exigencias de la oposición
Horas antes, Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado, calificó el huachicol fiscal como “el mayor escándalo de corrupción en la historia de México” y pidió que las investigaciones lleguen “tope donde tope, sin exoneraciones anticipadas”. Comparó las pérdidas estimadas de 170 mil millones de pesos con otros fraudes como Segalmex (15 mil millones) y la Estafa Maestra (7 mil millones).
El PRI también se sumó a la exigencia de que el exmandatario explique si conocía la red que operaba desde puertos y aduanas bajo control de la Marina durante su gobierno.
El caso del huachicol fiscal
Las pesquisas de la Fiscalía General de la República se centran en una red de tráfico de hidrocarburos encabezada presuntamente por el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, detenido junto con otros mandos de la Semar. De acuerdo con las investigaciones, el grupo introdujo millones de litros de diésel disfrazados como aditivos para evadir impuestos.
El operativo se desplegó en Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz y Ciudad de México, con el aseguramiento de 10 millones de litros de combustible, armas, tractocamiones y documentación que evidenció la magnitud del entramado.
















