• La AFAC afirma que el permiso a Volaris es temporal, legal y basado en arrendamiento húmedo.
• La medida evitó la cancelación de 20 rutas y la afectación de 200 mil pasajeros en temporada alta.
• Pilotos de ASPA y CPAM exigen revocar la autorización por considerarla contraria a la ley y al empleo nacional.
Autorización temporal y justificación oficial
La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) defendió la autorización otorgada a Volaris para operar aeronaves con matrícula y tripulación extranjeras. La dependencia explicó que la medida se basa en el esquema de arrendamiento húmedo, que permite usar aeronaves foráneas —incluyendo su tripulación— de manera temporal y excepcional.
Aseguró que la decisión está sustentada en normas nacionales e internacionales, y fue necesaria para mantener la operación durante la temporada decembrina.
Conectividad y protección a pasajeros
La AFAC señaló que, sin este permiso de 43 días, Volaris habría tenido que suspender 20 rutas nacionales, afectando a unos 200 mil pasajeros y reduciendo la derrama económica del turismo.
La agencia añadió que la aerolínea pactó con su sindicato que no habría afectación a la plantilla mexicana ni reducción de horas de vuelo.
Sin cabotaje ni violación constitucional, según AFAC
La autoridad negó que el permiso implique cabotaje, ya que las operaciones siguen bajo control de una aerolínea mexicana. También sostuvo que no se vulnera el artículo 32 constitucional, pues este sólo aplica a aeronaves con matrícula mexicana. En este caso, las aeronaves involucradas son extranjeras.
Respuesta del gremio: rechazo total
El Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) y la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) rechazaron la medida y advirtieron que el uso de tripulación extranjera abre un precedente que afecta la soberanía aérea del país.
Ambas organizaciones insistieron en que México cuenta con suficientes pilotos certificados y que no existe justificación técnica ni legal para sustituirlos.
Críticas por presunta violación de la ley
ASPA acusó que la autorización contraviene la Ley de Aviación Civil y desacata la normativa sobre arrendamiento de aeronaves. Señaló que la decisión compromete la seguridad operacional, afecta derechos laborales y podría abrir la puerta al cabotaje encubierto.
Tanto ASPA como CPAM exhortaron a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a ordenar la revocación inmediata del permiso otorgado a Volaris.
















