• Israel bombardea la principal planta petroquímica de Irán y elimina a altos mandos militares
• Propuesta internacional plantea un alto al fuego de 45 días, sin respuesta de Teherán ni Washington
• El conflicto presiona el estrecho de Ormuz y dispara los precios globales del petróleo
El conflicto en Medio Oriente registró una nueva escalada luego de que Israel atacara la planta petroquímica de South Pars, una instalación estratégica para la economía iraní, mientras avanzan esfuerzos internacionales para negociar un alto al fuego.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó la ofensiva contra el complejo ubicado en Asaluyeh, al que calificó como “la mayor instalación petroquímica de Irán”, responsable de cerca del 50% de su producción. Según el funcionario, los ataques recientes han dejado fuera de operación infraestructuras clave que en conjunto representan hasta el 85% de las exportaciones petroquímicas del país, lo que implicaría pérdidas por decenas de miles de millones de dólares.
Golpe estratégico a la infraestructura energética
El complejo de South Pars, considerado el mayor yacimiento de gas natural del mundo y compartido con Qatar, es un punto crítico para la economía iraní. De acuerdo con autoridades israelíes, los ataques buscan debilitar la capacidad financiera del gobierno de Teherán y limitar el financiamiento de sus operaciones militares.
Aunque medios iraníes confirmaron explosiones en la zona, señalaron que la situación está bajo control y que no se reportaron víctimas mortales. Equipos de emergencia lograron contener incendios y evaluar daños en instalaciones auxiliares.
Ataques en Teherán y bajas en la Guardia Revolucionaria
La ofensiva también alcanzó objetivos en Teherán, donde se registraron bombardeos en distintos puntos de la capital, incluida la Universidad de Tecnología Sharif. En estos ataques murió el jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, el mayor general Majid Khademi, junto con otros mandos, como Asghar Bakeri, vinculado a la Fuerza Quds.
Israel aseguró que continuará atacando objetivos estratégicos y altos funcionarios iraníes. “Los líderes de Irán viven con la sensación de estar en la mira”, advirtió Katz.
En paralelo, misiles iraníes impactaron la ciudad israelí de Haifa, dejando al menos cuatro muertos, mientras países del Golfo activaron sistemas de defensa aérea ante el lanzamiento de drones y proyectiles.
Propuesta de alto al fuego y tensión diplomática
En medio de la escalada, mediadores de Egipto, Pakistán y Turquía impulsan una propuesta de cese al fuego por 45 días que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
La iniciativa fue enviada al canciller iraní Abbas Araghchi y al enviado estadounidense Steve Witkoff, sin que hasta ahora haya una respuesta oficial.
Irán, sin embargo, ha rechazado negociar bajo presión. Su gobierno plantea un acuerdo integral que incluya el fin definitivo del conflicto, el levantamiento de sanciones y garantías de seguridad, descartando una tregua temporal.
Ultimátum de Estados Unidos y presión sobre Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no hacerlo, su país atacará infraestructura energética y otros objetivos estratégicos.
“Martes será el Día de las Centrales Eléctricas y el Día de los Puentes, todo junto, en Irán”, señaló en redes sociales, elevando la presión sobre Teherán.
Irán mantiene restricciones al tránsito marítimo en la zona, permitiendo solo el paso de ciertos buques, lo que ha reducido el tráfico en más de 90% respecto al año anterior y ha impulsado el precio del crudo Brent hasta los 109 dólares, alrededor de 50% más desde el inicio de la guerra.
Impacto regional y balance de víctimas
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, ha dejado miles de muertos. Más de mil 900 personas han fallecido en Irán, mientras que en Líbano se reportan más de mil 400 víctimas y más de un millón de desplazados. En Israel han muerto al menos 23 personas, además de bajas entre fuerzas estadounidenses.
La violencia se ha extendido a varios frentes, incluyendo ataques en Líbano y operaciones de grupos aliados de Irán, como los hutíes en Yemen, que han lanzado misiles y drones contra objetivos en territorio israelí.
La comunidad internacional ha llamado a frenar la escalada. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, advirtió que los ataques a infraestructura civil son “ilegales e inaceptables” y subrayó que solo la vía diplomática permitirá alcanzar un alto al fuego duradero.
















