- Ottawa descarta negociar con economías no de mercado
- Washington amenaza con aranceles de 100% a exportaciones canadienses
- El episodio anticipa una revisión compleja del T-MEC
Decisión oficial de Ottawa
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, confirmó que su gobierno no buscará un tratado de libre comercio con China. La determinación llega tras las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por las obligaciones vigentes del T-MEC.
Carney subrayó que el acuerdo trilateral impide avanzar en tratados de libre comercio con economías consideradas no de mercado sin notificar previamente a los socios. “No tenemos intención de hacerlo con China ni con ninguna otra economía que no sea de mercado”, afirmó.
Advertencias desde Washington
La postura canadiense se produce después de que Trump advirtiera que impondría aranceles de 100% a todos los bienes canadienses que ingresen a Estados Unidos si Ottawa concretaba un acuerdo con Pekín. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, respaldó la amenaza y sostuvo que Canadá debe cumplir estrictamente el T-MEC para evitar que su mercado sea usado como vía de entrada de productos chinos a EU.
Alcance real del acercamiento con Pekín
El gobierno canadiense aclaró que los entendimientos recientes con China no constituyen un TLC. Se trata de ajustes limitados para resolver disputas arancelarias en sectores como el agrícola, el pesquero y el de vehículos eléctricos. En este último rubro, Ottawa autorizó una cuota anual de hasta 49 mil autos eléctricos chinos con aranceles reducidos, volumen que representa menos del 3% del mercado canadiense.
Carney enfatizó que estas medidas son compatibles con el T-MEC y no alteran los compromisos comerciales de Canadá en Norteamérica.
Davos y el contexto político
Las tensiones aumentaron tras el discurso de Carney en el Foro Económico Mundial de Davos, donde llamó a las economías medianas a resistir la coerción económica de las grandes potencias. Analistas consideran que ese mensaje pudo endurecer la reacción de Washington.
La revisión del T-MEC en puerta
El cruce de declaraciones ocurre a meses de la revisión obligatoria del T-MEC. Especialistas advierten que Canadá es especialmente vulnerable, ya que una eventual pérdida de beneficios del acuerdo elevaría los aranceles efectivos y afectaría cadenas de suministro clave, en particular del sector automotriz y manufacturero.
















