• La contaminación por hidrocarburos ya afecta más de 630 km de litoral entre Veracruz y Tabasco
• Se han detectado al menos 51 puntos con presencia de chapopote y daños a fauna marina
• Autoridades investigan el origen, mientras organizaciones exigen declarar emergencia ambiental
El derrame de hidrocarburo en el Golfo de México continúa expandiéndose y ya abarca alrededor de 630 kilómetros de costa, desde la laguna de Tamiahua, en Veracruz, hasta Paraíso, en Tabasco, de acuerdo con reportes de organizaciones ambientales. Esta extensión cubre prácticamente todo el Corredor Arrecifal del suroeste del Golfo.
Los primeros indicios de contaminación se registraron el 1 de marzo de 2026 en Tamiahua, Tuxpan y Cazones. A más de tres semanas del inicio de la contingencia, aún no se ha determinado oficialmente la fuente del derrame, mientras comunidades reportan que al menos 26 sitios no han recibido atención.
Expansión y zonas afectadas
Un mapeo de las áreas impactadas muestra la dispersión del hidrocarburo tanto en mar abierto como en la franja costera. Las manchas han avanzado hacia diversas zonas ecológicas sensibles, incluidas lagunas, manglares y el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano.
Hasta ahora se han identificado 51 puntos con presencia de chapopote: 42 en Veracruz y nueve en Tabasco. Aunque autoridades federales y Petróleos Mexicanos reportan avances de hasta 88% en limpieza de playas, organizaciones ambientales advierten que la contaminación persiste en la mayoría de los sitios.
Impacto ambiental y en fauna
El derrame ha tenido efectos visibles en la fauna marina. Registros de colectivos ambientales documentan al menos siete tortugas marinas, dos delfines, dos manatíes y un pelícano afectados por hidrocarburos, la mayoría sin vida.
Además, existe incertidumbre sobre el estado de los 125 arrecifes coralinos y rocosos del corredor arrecifal, ecosistemas clave para la biodiversidad y la actividad pesquera. Ambientalistas señalan que la limpieza se ha concentrado en playas, sin evaluar daños en estos sistemas.
Cronología del avance
El derrame fue reportado inicialmente por pescadores en zonas como Barrillas, Jicacal y Playa Linda. Para el 9 de marzo, el crudo ya había alcanzado Coatzacoalcos, Catemaco y Alvarado, afectando actividades pesqueras.
Aunque el frente frío 41 frenó momentáneamente su avance, para el 18 de marzo ya se reportaban nuevos avistamientos en la zona norte de Veracruz. En días recientes, también se han encontrado tortugas y un delfín sin vida en playas de Boca del Río y Veracruz.
Reclamos por atención y limpieza
Organizaciones ambientales sostienen que las acciones de limpieza se han concentrado en destinos turísticos, dejando sin atención zonas alejadas. También alertan que el hidrocarburo sigue llegando a playas previamente atendidas, lo que obliga a repetir labores de saneamiento.
Ante esta situación, se ha solicitado declarar emergencia ambiental, activar planes de contingencia y restaurar los ecosistemas afectados, con especial atención a zonas de anidación de tortugas.
Acciones del gobierno e investigación
La presidenta Claudia Sheinbaum informó la creación de un grupo interdisciplinario para investigar el derrame y coordinar las labores de limpieza. Además, solicitó la intervención de la Fiscalía General de la República para determinar responsabilidades, al considerar que podría tratarse de un delito.
Aunque en patrullajes recientes la Secretaría de Marina no detectó manchas visibles en ciertas zonas del Golfo, las labores de vigilancia continúan de manera permanente.
La mandataria también señaló que algunas áreas ya presentan condiciones para reactivar la pesca y descartó afectaciones significativas al turismo, mientras continúan las tareas de contención.
Afectaciones en Tabasco y Río Seco
En Paraíso, Tabasco, el derrame ha impactado el Río Seco, donde se han observado restos de hidrocarburo y mortandad de especies como peces y jaibas. Pescadores reportan pérdidas económicas, incluida la pérdida total de cultivos de ostión.
Autoridades han recolectado al menos 240 kilos de residuos contaminados en la zona, mientras se restringió la navegación para evitar mayores riesgos.
Padres de familia de escuelas cercanas a la refinería de Dos Bocas han manifestado preocupación por posibles efectos en la salud de los menores, tras un incidente previo en la zona.
Posturas encontradas sobre daños
Mientras organizaciones ambientales reportan afectaciones a fauna y ecosistemas, autoridades locales han minimizado algunos de estos impactos. Sin embargo, continúan las denuncias sobre muerte de especies marinas y persistencia de contaminantes en playas.
El origen del derrame sigue sin esclarecerse, aunque se investiga la posible participación de una embarcación privada. En tanto, autoridades federales aseguran que la empresa responsable deberá asumir los daños ambientales y económicos generados.

















