- Jorge Armando “N” afirma haber sido golpeado, incomunicado y amenazado por hombres encapuchados.
- Niega cualquier relación con grupos delictivos y asegura que su trayectoria laboral es verificable.
- La audiencia por el caso del alcalde Carlos Manzo continúa con testimonios de escoltas y policías municipales.
Declaración del acusado ante el juez
Durante la audiencia celebrada en Morelia, Jorge Armando “N”, conocido como “El Licenciado”, negó ser parte de alguna organización criminal y rechazó vínculos con el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Explicó que al momento de su detención se dirigía al partido de futbol de su hijo y que fue sorprendido por sujetos encapuchados que no se identificaron.
El acusado relató que fue llevado a instalaciones de la Fiscalía General del Estado, donde —según su testimonio— fue grabado repetidamente y se le impidió contactar a su familia.
Asegura haber sido torturado y amenazado
Jorge Armando “N” afirmó que durante su retención fue golpeado, incomunicado y amenazado. Señaló que los agresores le advirtieron que, de no cooperar, su esposa sería asesinada. Indicó que permaneció en esa condición hasta su traslado al penal del Altiplano, donde finalmente tuvo comunicación con un familiar el 21 de noviembre.
Aseguró que incluso un actuario promovió un amparo por su detención irregular, el cual no habría sido atendido.
Trayectoria laboral y defensa de su reputación
El imputado sostuvo que no conoce a nadie ligado al crimen organizado y que su vida profesional puede verificarse. Detalló que es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo; que trabajó como contratista para la Comisión Federal de Electricidad; que brindó asesorías en el sector energético; y que fue asesor legislativo en la LXIV Legislatura, así como asesor jurídico en el ayuntamiento de Santa Ana Maya.
Recalcó que “ha tenido un modo honesto de vivir” y puso a disposición sus antecedentes laborales para revisión.
Avances en la audiencia por el caso Manzo
Tras su comparecencia, continuó la lectura de testimonios de 14 elementos de la Guardia Nacional que fungían como escoltas del alcalde asesinado. También están pendientes las pruebas de descargo de siete policías municipales investigados dentro del mismo proceso.















