- Jóvenes de Arizona participan en redes que adquieren y venden armas a organizaciones criminales mexicanas, según una investigación de The New York Times.
- Los traficantes utilizan redes sociales como WhatsApp, Telegram y Signal para contactar compradores y coordinar operaciones.
- Autoridades estadounidenses identificaron que una parte importante de los investigados por tráfico de armas son menores de 25 años.
Jóvenes de Arizona se incorporan al tráfico de armas
Una investigación de The New York Times documentó la participación de adolescentes y adultos jóvenes de Estados Unidos en redes dedicadas al tráfico de armas hacia organizaciones criminales mexicanas.
El reportaje señala que jóvenes de estados fronterizos, principalmente Arizona, consiguen pistolas y rifles de alto calibre mediante distintas vías y posteriormente los venden a operadores vinculados con grupos criminales.
Entre los factores que favorecen estas redes están la cercanía con México, la presencia de integrantes de organizaciones criminales en territorio estadounidense y la posibilidad de obtener dinero rápidamente.
Phoenix concentra parte de estas operaciones
Cuatro jóvenes de Phoenix entrevistados por el diario explicaron que comenzaron a participar en la compra y venta de armas motivados por las ganancias, el estatus y el sentido de pertenencia.
Uno de ellos, identificado como JM, comenzó con dos amigos al reunir 700 dólares para adquirir un rifle tipo Kalashnikov. Después de venderlo por mil 200 dólares, utilizaron las ganancias para comprar más armas.
Con el tiempo, JM habría creado una red conocida como “Phoenix Boys”, integrada por estudiantes de al menos 20 escuelas secundarias de Phoenix. Según su testimonio, gran parte de las armas termina en México y algunas son adquiridas por integrantes del Cártel de Sinaloa.
Datos citados por el diario indican que, de más de 11 mil traficantes de armas investigados por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) entre 2017 y 2021, aproximadamente una tercera parte tenía menos de 25 años y cerca de 5 por ciento era menor de 17 años.
Redes sociales facilitan las transacciones
WhatsApp, Telegram y Signal se han convertido en herramientas utilizadas por estas redes para contactar compradores, negociar operaciones y establecer puntos de entrega.
Los jóvenes entrevistados señalaron que eliminan conversaciones y evitan compartir información personal para dificultar su identificación. También recurren a referencias para incorporar nuevos integrantes.
Las armas pueden permanecer almacenadas en viviendas o escondites hasta que son recogidas por operadores criminales. En algunos casos, otros jóvenes son utilizados para trasladarlas hacia México.
Los traficantes dicen no responsabilizarse por el uso de las armas
Los jóvenes entrevistados aseguraron que no mantienen lealtad con una organización criminal específica y que su principal motivación es obtener dinero.
Uno de ellos sostuvo que no considera su responsabilidad el uso que los grupos criminales hagan de las armas que vende.
La investigación también señala que los jóvenes pueden obtener armas mediante compras legales cuando cumplen con la edad requerida, además de recurrir a compras ilegales o al robo.
Las autoridades estadounidenses han advertido que las organizaciones criminales pueden aprovecharse de jóvenes que buscan obtener dinero, estatus o pertenencia.
México recibe cientos de miles de armas ilegales
El reportaje retoma una estimación del gobierno mexicano según la cual alrededor de 500 mil armas de fuego ingresan ilegalmente cada año al país y terminan en manos de organizaciones criminales.
Estas armas son utilizadas en hechos violentos y contribuyen a la violencia que afecta a distintas comunidades mexicanas.
La investigación de The New York Times expone cómo las redes de tráfico de armas también incorporan a adolescentes y jóvenes estadounidenses como compradores, intermediarios y proveedores para organizaciones criminales con operaciones en México.















