- La Embajada de Estados Unidos en México afirmó que Washington utilizará todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles y a quienes les brinden apoyo.
- El mensaje se difundió después de que autoridades estadounidenses presentaran cargos contra un mexicano acusado de proporcionar apoyo material al Cártel del Golfo.
- La representación diplomática aseguró que mantendrá la colaboración con México para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad de ambos países.
Embajada de EU fija postura contra el apoyo a cárteles
La Embajada de Estados Unidos en México advirtió que las personas que proporcionen apoyo a organizaciones criminales enfrentarán consecuencias legales.
“Apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”, señaló la representación diplomática en un mensaje publicado en redes sociales.
La embajada agregó que la administración del presidente Donald Trump está utilizando “todas las herramientas disponibles” para combatir a los cárteles y exigir responsabilidades a quienes los apoyen.
Al mismo tiempo, aseguró que Estados Unidos continuará trabajando con México para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad de ambos países.
Presentan cargos contra mexicano en Texas
El pronunciamiento ocurrió después de que la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas informara sobre una acusación contra José Flores-Flores, ciudadano mexicano de 21 años originario de Reynosa, Tamaulipas.
De acuerdo con la Fiscalía, Flores-Flores está acusado de proporcionar apoyo material al Cártel del Golfo, organización que Estados Unidos designó como organización terrorista extranjera en febrero de 2025.
Un gran jurado federal presentó una acusación formal sustitutiva. El acusado permanece bajo custodia y deberá comparecer ante un juez federal para la lectura de cargos.
Fiscalía señala presuntos vínculos con el Cártel del Golfo
Según la acusación, las autoridades estadounidenses sostienen que Flores-Flores habría pertenecido al Cártel del Golfo durante más de un año.
La Fiscalía señala que presuntamente realizaba tareas de vigilancia contra autoridades, protección y control de una zona en Reynosa, además de otras actividades relacionadas con la organización.
El documento también sostiene que habría recibido nombres o fotografías de personas que eran objetivo de secuestro y que presuntamente participó en la entrega de esas personas a integrantes de mayor rango del grupo criminal.
La Fiscalía agregó que el acusado habría participado en el desmembramiento de al menos dos víctimas. Estos señalamientos forman parte de la acusación presentada ante la corte y deberán ser acreditados durante el proceso judicial.
También enfrenta un proceso por reingreso ilegal
Flores-Flores fue detenido el 10 de julio de 2026 cerca de Mission, Texas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, una revisión de sus antecedentes mostró que anteriormente había sido expulsado de Estados Unidos.
Además del cargo relacionado con el supuesto apoyo material a una organización terrorista extranjera, enfrenta un proceso por reingreso ilegal a territorio estadounidense.
EU destaca nuevas herramientas legales
El fiscal federal Aaron Reitz afirmó que la designación de determinados cárteles como organizaciones terroristas extranjeras proporciona nuevas herramientas legales a las autoridades estadounidenses para investigar y desmantelar sus actividades.
El Cártel del Golfo fue incluido por Estados Unidos en esa categoría el 20 de febrero de 2025. Según el Departamento de Justicia, la organización está relacionada con actividades como narcotráfico, secuestro, extorsión y tráfico de personas.
La Fiscalía del Distrito Sur de Texas señaló que el caso de Flores-Flores forma parte de los procesos que las autoridades estadounidenses están impulsando contra personas acusadas de colaborar con organizaciones designadas como terroristas.
El acusado es considerado inocente mientras continúa el proceso
Si Flores-Flores es declarado culpable del cargo de proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera, podría enfrentar hasta 20 años de prisión y una multa de hasta 250 mil dólares, según la Fiscalía.
La propia autoridad estadounidense recordó que una acusación formal únicamente constituye una imputación y no representa una prueba de culpabilidad. El acusado mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia en su contra.















