• Washington incorpora 13 nuevas barreras comerciales y eleva a 67 los temas en discusión
• México ha resuelto la mayoría de los señalamientos iniciales, pero enfrenta nuevos cuestionamientos
• Diferencias regulatorias y de modelo económico complican las negociaciones bilaterales
Se incrementa la lista de controversias comerciales
El gobierno de Estados Unidos sumó 13 nuevas observaciones sobre prácticas comerciales en México, lo que eleva a 67 el total de temas identificados dentro del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Autoridades mexicanas señalaron que, de los 54 planteamientos originales, la mayoría ya fueron atendidos, con solo algunos pendientes. No obstante, la incorporación de nuevos puntos amplía la agenda y mantiene la presión en la relación comercial bilateral.
Nuevos señalamientos en materia regulatoria
Entre los aspectos señalados destacan decisiones regulatorias adoptadas sin procesos amplios de consulta pública, particularmente en normas aplicadas en el sistema aduanero a finales de 2025.
También se advierten limitaciones en ciertos puntos de entrada al país que restringen la importación de productos, lo que impacta especialmente a exportadores de sectores como el electrónico, al obligarlos a reorganizar sus rutas logísticas.
Asimismo, se reportan demoras de hasta 24 meses en la aprobación de registros sanitarios y permisos de importación, principalmente en industrias como la farmacéutica y de dispositivos médicos.
Cuestionamientos sobre instituciones y reglas internas
El análisis estadounidense también pone atención en el funcionamiento de organismos reguladores en México. Se señala que los periodos de consulta pública son reducidos y se cuestiona la autonomía de nuevas entidades regulatorias en telecomunicaciones.
Estos elementos forman parte de la evaluación del entorno regulatorio mexicano, considerado clave para garantizar condiciones equitativas en el comercio bilateral.
Un proceso de negociación con tensiones crecientes
La revisión del T-MEC se perfila como un proceso complejo, marcado por diferencias en la visión económica de ambos países. Mientras Estados Unidos impulsa mecanismos basados en aranceles y control de origen, México busca preservar principios de libre comercio.
A pesar de las fricciones, existen coincidencias en áreas estratégicas, como la necesidad de disminuir la dependencia de mercados asiáticos en industrias clave.
La siguiente etapa de negociaciones formales está prevista para finales de mayo, donde se espera avanzar en la resolución de los temas pendientes.















