- Las tripulaciones solo podrán operar hasta 10 millas dentro de territorio estadounidense
- Inspecciones detectaron problemas para comunicarse y entender protocolos en inglés
- La medida aplica a operaciones de Union Pacific y Canadian Pacific Kansas City
El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones para las tripulaciones de trenes provenientes de México que operan en su territorio, tras detectar riesgos de seguridad asociados a fallas en la comunicación en inglés durante inspecciones federales.
Decisión de la autoridad ferroviaria
La Administración Federal de Ferrocarriles (FRA), dependiente del Departamento de Transporte, informó que notificó formalmente a las empresas Union Pacific y Canadian Pacific Kansas City Limited luego de que inspectores identificaron dificultades de algunos miembros de las tripulaciones para interpretar boletines operativos y comunicar requisitos de seguridad en inglés.
Límites a la operación transfronteriza
Como parte de las nuevas disposiciones, las tripulaciones mexicanas no podrán operar trenes a más de 10 millas, equivalentes a unos 16 kilómetros, desde su punto de entrada a Estados Unidos. Además, aquellas que no cuenten con certificación deberán detenerse en el punto de inspección aduanera.
En los casos en que se utilicen intérpretes, estos deberán cumplir con los estándares de certificación establecidos por la normativa de seguridad ferroviaria estadounidense.
Argumentos de seguridad del gobierno de EU
El secretario de Transporte, Sean Duffy, señaló que el dominio del inglés es indispensable para garantizar operaciones seguras, especialmente en situaciones de emergencia o cuando se manejan materiales peligrosos.
Las autoridades subrayaron que la documentación sobre sustancias riesgosas y protocolos de respuesta debe mantenerse en inglés, por lo que la comprensión de este idioma resulta clave para prevenir incidentes.
Posibles medidas adicionales
La FRA advirtió que, si persisten casos de tripulaciones que no cumplan con los requisitos lingüísticos, el gobierno estadounidense podría aplicar sanciones adicionales o medidas de cumplimiento más estrictas contra las empresas ferroviarias involucradas.
Hasta ahora, las compañías señaladas no han emitido una postura pública sobre la implementación de estas restricciones.
















