• Washington mantiene restricciones a buques vinculados con Irán mientras negocia un acuerdo
• Teherán reabre el paso clave para el comercio energético tras el alto el fuego en Líbano
• Tráfico marítimo se reactiva parcialmente, aunque con controles y desvíos de embarcaciones
El gobierno de Estados Unidos confirmó que continuará con el bloqueo naval dirigido a Irán, aun cuando ese país anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio internacional de petróleo.
El presidente Donald Trump informó que, aunque el tránsito por el estrecho ya está permitido, las restricciones seguirán aplicándose exclusivamente a embarcaciones relacionadas con puertos iraníes hasta que se concrete un acuerdo bilateral. “El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra negociación con Irán se complete al 100 %”, señaló.
Bloqueo enfocado en Irán
Las autoridades estadounidenses precisaron que la medida no implica el cierre total del estrecho, sino que se centra en impedir el paso de buques con origen o destino en Irán. El Comando Central de Estados Unidos indicó que en los últimos días al menos 14 embarcaciones han sido desviadas como parte de este operativo.
Para reforzar la estrategia, Washington desplegó un amplio dispositivo militar que incluye más de 10 mil efectivos, 12 embarcaciones y cerca de 100 aeronaves, con el objetivo de vigilar el cumplimiento de las restricciones.
Reapertura tras el alto el fuego
Irán anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá “totalmente abierto” durante la vigencia del alto el fuego, que concluirá el próximo miércoles. El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, explicó que la navegación se realizará a través de rutas coordinadas, con un canal de entrada desde el mar de Omán hacia el golfo Pérsico y otro de salida en sentido contrario.
La reapertura ocurre después de que entrara en vigor una tregua de diez días entre Israel y Líbano, impulsada por Estados Unidos, lo que ha contribuido a reducir temporalmente la tensión en la región.
Tránsito marítimo y casos recientes
A pesar del anuncio, el flujo de buques aún no regresa a los niveles habituales. Algunos barcos han logrado cruzar el estrecho, principalmente aquellos sin relación directa con Irán, mientras que otros continúan siendo sujetos a revisiones o desvíos.
Entre los casos destacados, un petrolero con bandera vinculada a Hong Kong logró atravesar la zona y alcanzar el golfo de Omán, lo que evidencia que el paso marítimo opera, aunque bajo condiciones controladas.
Importancia estratégica de Ormuz
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el suministro energético global, ya que por él transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. Su reapertura representa un alivio parcial para los mercados, que habían resentido el impacto del conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, la persistencia del bloqueo estadounidense mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad del flujo comercial en la zona.
Tensiones y postura internacional
El fin de las hostilidades en Líbano formaba parte de las condiciones del acuerdo entre Irán y Estados Unidos, aunque ataques posteriores han dejado más de 2,200 víctimas, según autoridades libanesas.
En este contexto, Trump recomendó a los países de la OTAN mantenerse al margen del estrecho, salvo para operaciones comerciales, y cuestionó el papel de la alianza durante la crisis.
En contraste, reconoció el apoyo de países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Pakistán, este último como mediador en las negociaciones.
















