• Agentes federales son desplegados en al menos 14 aeropuertos para apoyar seguridad
• Filas de horas obligan a pasajeros a llegar hasta con 4 horas de anticipación
• Crisis se origina por bloqueo presupuestal y renuncias en personal aeroportuario
Despliegue emergente en aeropuertos saturados
El gobierno de Estados Unidos implementó un operativo extraordinario al enviar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a distintos aeropuertos del país, con el objetivo de aliviar los retrasos generados por la falta de personal en los filtros de seguridad.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que cientos de elementos fueron asignados para reforzar las operaciones en terminales con alta demanda y escasez de trabajadores.
Terminales afectadas en todo el país
El despliegue se realiza en al menos 14 aeropuertos, entre ellos Atlanta, Nueva York (JFK y LaGuardia), Newark, Chicago, Houston, Nueva Orleans, Cleveland, Pittsburgh, Phoenix y Fort Myers.
En el aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, el más transitado del país, autoridades recomendaron a los viajeros llegar con al menos cuatro horas de anticipación debido a las largas filas registradas.
En redes sociales, usuarios han documentado esperas prolongadas de varias horas para poder pasar los controles de seguridad.
Funciones limitadas del ICE
Las autoridades precisaron que los agentes del ICE no sustituirán al personal especializado de seguridad. No participarán en tareas técnicas como la revisión de equipaje con rayos X.
Su labor se enfocará en apoyo logístico, monitoreo de accesos y refuerzo de seguridad en áreas públicas, con el fin de agilizar el flujo de pasajeros y permitir que el personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) se concentre en las inspecciones.
Origen del problema: crisis presupuestal
La situación se deriva de un conflicto en el Congreso que mantiene congelados los recursos del Departamento de Seguridad Nacional, lo que ha impactado directamente la operación de la TSA.
Desde mediados de febrero, más de 300 trabajadores han renunciado y las ausencias laborales se han incrementado, en parte porque muchos empleados no han recibido su salario completo. Algunos incluso han buscado ingresos adicionales o dependen de apoyos en especie.
Medida temporal y presión política
El despliegue fue ordenado por el presidente Donald Trump como una solución provisional mientras continúa el desacuerdo legislativo.
Autoridades federales advirtieron que las complicaciones podrían agravarse en los próximos días si no se alcanza un acuerdo presupuestal.
La medida también ha generado críticas en el ámbito político. Legisladores han señalado que el uso de agentes migratorios en aeropuertos podría generar tensiones adicionales y cuestionan que estas funciones no forman parte de su mandato habitual.
Preocupación por el impacto operativo
Mientras continúan las investigaciones y ajustes operativos, el sistema aeroportuario estadounidense enfrenta uno de sus momentos más complicados recientes, con miles de pasajeros afectados y un panorama incierto en el corto plazo.
















