- La inversión total será de 2 mil 755 millones de pesos entre 2025 y 2026.
- El plan inicia en nueve municipios ubicados en los tramos más críticos del afluente.
- Se construirán plantas de tratamiento, colectores y sistemas de saneamiento.
Recursos sin precedente para el rescate del afluente
Los gobiernos federal, estatal y municipal destinarán 2 mil 755 millones de pesos al Plan Hídrico para avanzar en el saneamiento del río Atoyac, como parte de uno de los ejes estratégicos de la administración encabezada por Claudia Sheinbaum. La inversión busca revertir décadas de deterioro ambiental y mejorar la calidad de vida en la región.
Municipios y tramos prioritarios
Las primeras acciones se desarrollarán en los tramos 1 y 2 del río. El tramo inicial comprende los municipios de Tlahuapan, San Matías Tlalancaleca, San Felipe Teotlalcingo y San Salvador El Verde. El segundo tramo incluye San Martín Texmelucan, Domingo Arenas, Calpan, Chiautzingo y Huejotzingo.
Estas zonas concentran descargas residuales que impactan de forma directa al ecosistema y a las comunidades asentadas a lo largo del cauce.
Inversión por etapas y obras programadas
Durante 2025 se ejercieron 567 millones de pesos con aportaciones conjuntas de los tres órdenes de gobierno. Para 2026, el plan contempla una inversión adicional de 2 mil 188 millones de pesos, destinada a infraestructura clave para el manejo y tratamiento del agua.
Los recursos se traducirán en la construcción y rehabilitación de plantas de tratamiento de aguas residuales, colectores, redes de agua potable y sistemas de saneamiento con biodigestores, con el objetivo de reducir la contaminación y mejorar el control de descargas.
Saneamiento integral hasta Valsequillo
Las autoridades informaron que las acciones continuarán a lo largo de 2026 para avanzar en un saneamiento integral del río, desde su nacimiento en Otlatla, en Tlahuapan, hasta su desembocadura en el Lago de Valsequillo, al sur de la ciudad de Puebla.
El gobernador Alejandro Armenta señaló que el rescate del Atoyac podría convertirse en una de las obras más relevantes del sexenio, al tratarse de un proyecto alineado al Plan Hídrico Nacional y al Plan Hídrico estatal, con impacto ambiental y social en más de 20 municipios.

















