• Manifestantes de la Asamblea de Barrios intentaron ingresar por la fuerza al recinto
• Hubo destrozos, enfrentamientos y uso de extintores para contener la irrupción
• Congreso condena agresiones y reitera apertura al diálogo sin violencia
La sesión del Congreso de la Ciudad de México fue interrumpida este 9 de abril de 2026 luego de que integrantes de la Asamblea de Barrios intentaran ingresar por la fuerza al recinto legislativo, ubicado en el Centro Histórico. La situación derivó en momentos de tensión, con empujones, daños materiales y la intervención del personal de resguardo.
Intento de ingreso y enfrentamientos
Desde temprana hora, los manifestantes se concentraron en las inmediaciones del Congreso para exigir atención a sus demandas, principalmente relacionadas con vivienda. Con el paso del tiempo, la protesta se intensificó y un grupo intentó irrumpir en el inmueble.
Durante el intento de ingreso, se registraron jaloneos y enfrentamientos con el personal de seguridad. Para contener la situación, se utilizaron extintores, mientras que al exterior se reportó la ruptura de vidrios y daños en los accesos principales.
Algunos manifestantes lograron ingresar al área del recibidor, lo que obligó a reforzar las medidas de seguridad dentro del recinto.
Suspensión de la sesión y resguardo de legisladores
Ante los hechos, la Mesa Directiva decretó un receso en la sesión, mientras legisladores y personal fueron resguardados en el pleno. Tras varios minutos de tensión, las actividades legislativas se reanudaron.
El presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, reconoció la labor del personal de resguardo y señaló que se revisarán los protocolos de seguridad para evitar incidentes similares. También informó que se establecería una mesa de diálogo con los manifestantes.
Posicionamiento del Congreso
A través de un comunicado oficial, el Congreso capitalino condenó los actos de violencia registrados durante la protesta. Si bien reiteró su compromiso con la libertad de expresión y el derecho a la manifestación, subrayó que no se tolerarán agresiones que pongan en riesgo a personas o dañen el patrimonio histórico.
“El Congreso es la casa del pueblo”, señalaron legisladores, al reiterar que las puertas del recinto están abiertas para escuchar demandas ciudadanas, siempre bajo un marco de respeto, legalidad y diálogo.

















