Al interior de la Fiscalía General de la República hay en estos momentos una crisis que se refleja en las renuncias y despidos de dos fiscales anunciadas esta misma semana. La salida intempestiva de Ulises Lara, el Fiscal de Asuntos Relevantes y hombre de mayor confianza de la fiscal Ernestina Godoy, fue la primera señal de la sacudida que hoy vive la fiscalía nacional; y cuando a esa supuesta renuncia “por razones personales”, se le sumó la destitución fulminante de Oscar Langlet, el fiscal de Delitos cometidos por Servidores Públicos, la crisis se hizo pública y evidente.
Fuentes internas de la FGR confirman que además de esos movimientos, la salud de la fiscal Godoy no pasa por un buen momento. La doctora Ernestina se ha tenido que ausentar de sus funciones en varias ocasiones y de manera intermitente por un padecimiento pulmonar relacionado con su hábito de fumar. Aunque su padecimiento no es nuevo y ya lo tenía desde que llegó al cargo, según las fuentes, en las últimas semanas la titular de la Fiscalía ha tenido varias crisis y episodios en los que se desvanece o se queda dormida por falta de oxígeno, al grado que tiene que usar de manera constante aparatos de oxigenación externa.
El tema que desató la renuncia de Ulises Lara, a pesar de su cercanía con la fiscal, no tuvo una explicación oficial, más allá de la clásica frase priista de “razones personales”. Y eso ha desatado distintas versiones, desde que su sorpresiva salida tuvo que ver con el caso del Mayo Zambada por la información equivocada que hizo pública la Fiscalía, desconociendo la identidad del piloto mexicano que trasladó al capo sinaloense a territorio de Estados Unidos y la detención y expediente que tuvo en sus manos la FGR en 2025 bajo la gestión de Alejandro Gertz Manero, hasta señalamientos de corrupción por parte del ex fiscal de Asuntos Relevantes.
El periodista Raymundo Rivapalacio publicó ayer en su columna “Estrictamente Personal” que fuentes estadounidenses le informaron que Ulises Lara era “informante de los servicios de Inteligencia de los Estados Unidos” y que además las mismas fuentes lo señalan de estar vinculado con grupos de extorsionadores y con empresarios huachicoleros a los que les vendía favores, y que el ex fiscal también habría extorsionado o pedido dinero a la familia Lozoya y a cercanos al empresario procesado, Alonso Ancira.
En lo que sí coinciden las distintas versiones que buscan explicar su salida es que la orden para que Ulises Lara se separara del cargo fue fulminante y salió directa de Palacio Nacional, desde donde le habrían pedido a la fiscal Godoy, presuntamente autónoma, deshacerse del que ha sido su brazo derecho no sólo en la actual FGR sino desde la Fiscalía de Justicia de la CDMX, donde Ernestina lo dejó como su sucesor cuando se fue como consejera jurídica del gobierno de Sheinbaum en enero del 2024, a pesar de que en ese momento no tenía aún el título de licenciado en derecho, requisito legal para ocupar el cargo de fiscal capitalino. Aún se recuerda que una universidad “patito” llamada Centro Universitario Cúspide, le otorgó el título de abogado, expedido oficialmente el 9 de enero del 2024.
En el caso del otro fiscal, Oscar Langlet González, el diario Reforma publicó que su salida tuvo que ver con que se negó a acatar una “orden superior” para que archivara un expediente judicial en contra de un servidor público federal, cuya identidad no ha sido revelada. Ante la negativa del fiscal para frenar y desaparecer dicho expediente, su despido habría sido ordenado por la titular de la FGR, y el fiscal fue informado de su despido justo cuando se reincorporaba a sus labores después de una licencia médica por cirugía. Langlet González es esposo de la ministra de la Suprema Corte, Sara Irene Herrerías.
Así que, además de los fuertes cuestionamientos y dudas que genera la actual Fiscalía General de la República por la militancia morenista de la fiscal Ernestina Godoy y de la mayoría de sus fiscales, ahora se suma esta crisis por la salud de la doctora que ayer apareció en un video justificando la detención del ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, acusado de encabezar una red de huachicol fiscal. A Godoy se le veía en ese video afectada y se le escuchaba respirar con dificultad mientras leía el texto que le pusieron.
Ni hablar, el sueño de los mexicanos de tener un fiscalía autónoma, investigadora y profesional tendrá que seguir esperando. Porque la actual FGR -como antes lo fue la extinta PGR- sigue siendo una Fiscalía politizada, ineficiente y corrompida. En un país en donde el principal problema para la procuración y administración de justicia sigue siendo la impunidad del 98% de los delitos que se cometen y la inexistencia de fiscales profesionales, independientes y que utilicen las técnicas más modernas de investigación criminal, claramente ese es otro de los grandes fracasos y fraudes de la 4T.
NOTAS INDISCRETAS…
En el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ya se prepara la nueva bomba contra la narcopolítica mexicana. La confirmación oficial de que el piloto mexicano que operó el vuelo en el que se llevaron secuestrado al Mayo Zambada, el mismo que tuvo en su poder el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero lo dejaron ir y hasta lo entregaron al gobierno de Donald Trump, se ha convertido ahora en testigo protegido de los gringos, es el adelanto de lo que será una segunda embestida desde el otro lado del Río Bravo en contra de la 4T y de su líder fundador, Andrés Manuel López Obrador. Porque el ahora famoso “Jando”, que en realidad se llama Mauro Alberto Núñez Ojeda, como “piloto de confianza” del chapito Iván Archivaldo Guzmán, conoce muchos rostros, nombres y cargos o profesiones de todos los pasajeros que en algún momento abordaron los aviones de su jefe, el llamado “Ratón”. ¿Cuántos alcaldes, gobernadores o empresarios pudieron abordar esas aeronaves? Si no es que, incluso, personajes de más alto calibre que pudieron utilizar en algún momento las aeronaves del hijo del Chapo. Y será interesante ver lo que tiene de información para darle al gobierno estadounidense y qué repercusiones podrá tener en la actual política mexicana. Así que, como dice el clásico del columnismo: “a preparar las palomitas” que esto se está poniendo cada vez más intenso…Los dados ruedan. Apostamos por la Escalera, pero acecha la Serpiente. Buen fin de semana para todos los amables lectores.
















