- Comité 68 encabezó la movilización a 57 años de la matanza de Tlatelolco.
- Disturbios y enfrentamientos con la policía tensaron el cierre en el Zócalo.
- Exigen justicia, alto a la represión y solidaridad con luchas actuales.
Una marcha por la memoria y la justicia
Miles de personas marcharon este 2 de octubre desde la Plaza de las Tres Culturas hasta el Zócalo capitalino, en conmemoración de los 57 años de la matanza de Tlatelolco. El Comité 68, junto a familiares de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Madres Buscadoras, la disidencia magisterial de la CNTE y colectivos solidarios con Palestina, encabezaron el contingente.
El lema “¡2 de octubre no se olvida!” volvió a articular las exigencias contra la impunidad del pasado y las crisis de violencia actuales.
Exigencias del Comité 68
Durante el mitin, Félix Hernández Gamundi, representante del Comité 68, afirmó que la lucha por justicia no cesará hasta castigar a los responsables de la represión de 1968. Además, se exigió detener la criminalización de la protesta social y las agresiones contra estudiantes y maestros en estados como Puebla, Oaxaca, Veracruz, Michoacán, Chihuahua, Estado de México y la propia Ciudad de México.
Un joven estudiante denunció que el hostigamiento, las sanciones y la precariedad han debilitado la vida académica de miles de jóvenes, aunque destacó que la juventud mantiene la responsabilidad histórica de luchar por la verdad y la justicia.
Disturbios y enfrentamientos en el Zócalo
La protesta se tornó violenta al llegar al Zócalo, cuando un grupo de encapuchados, identificado como “bloque negro”, vandalizó comercios del Portal de Mercaderes y saqueó joyerías y tiendas. También lanzaron bombas molotov, causando incendios menores.
La policía capitalina respondió con gas lacrimógeno y equipo antimotines, lo que derivó en choques cuerpo a cuerpo. Brigadas humanitarias acudieron para auxiliar a heridos y tratar de contener la confrontación.
Solidaridad con Palestina
Horas antes, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó un acto en Tlatelolco, donde rindió homenaje a las víctimas de 1968. En su mensaje, subrayó que el movimiento estudiantil sigue vivo en las luchas sociales actuales.
Brugada también expresó solidaridad con Palestina, tras la detención de mexicanos que participaban en la flotilla Global Sumud, y reiteró que la Ciudad de México defiende la paz y la dignidad de los pueblos.
Un aniversario marcado por la tensión
La movilización de este año volvió a mostrar la dualidad del 2 de octubre: un espacio de memoria y exigencia de justicia, pero también de confrontación con las autoridades. El Comité 68 insistió en que la verdad sobre la matanza de Tlatelolco y otros crímenes de Estado sigue siendo una deuda pendiente con las víctimas y la sociedad mexicana.

















