El Gobierno de México presentó una estrategia nacional para consolidar a la industria cinematográfica y audiovisual como un sector estratégico de desarrollo cultural y económico. El plan combina una nueva Ley Federal de Cine y Audiovisuales, incentivos fiscales para atraer rodajes y un fortalecimiento presupuestal a instituciones y escuelas especializadas.
El anuncio se realizó en Palacio Nacional y fue encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, así como por la actriz y productora Salma Hayek y representantes del sector cinematográfico.
Reforma legal para actualizar el marco audiovisual
La nueva Ley Federal de Cine y Audiovisuales sustituye el marco normativo vigente desde 1992. La reforma responde a los cambios tecnológicos, la expansión de las plataformas digitales y la necesidad de fortalecer los derechos culturales en el ecosistema audiovisual.
Entre sus principales disposiciones se establece que al menos 10% de la exhibición en salas comerciales deberá corresponder a cine mexicano. También se amplía de 7 a 14 días el periodo mínimo obligatorio en cartelera para películas nacionales, sujeto a revisiones periódicas.
La legislación obliga a las plataformas digitales a mantener una sección visible y permanente dedicada al cine mexicano. Asimismo, incorpora el mandato de conservar, digitalizar y restaurar el patrimonio audiovisual, además de impulsar producciones en lenguas originarias y promover mayor diversidad regional.
La iniciativa fue elaborada con la participación de productores, actores, cineastas y trabajadores del sector, y contempla un incremento progresivo al presupuesto destinado al fomento cinematográfico.
Estímulo fiscal para atraer producciones nacionales e internacionales
Como parte de la estrategia, el Gobierno implementará un crédito fiscal contra el Impuesto Sobre la Renta equivalente a hasta 30% del gasto realizado en México, con un tope de 40 millones de pesos por proyecto.
El incentivo aplicará a largometrajes de ficción y documental, series de ficción, producciones de animación, así como procesos de postproducción y efectos especiales. Para acceder al beneficio, al menos 70% del gasto deberá realizarse con proveeduría nacional, lo que busca fortalecer la cadena productiva mexicana y garantizar mayor derrama económica.
El decreto correspondiente será publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Mayor presupuesto para instituciones y escuelas de cine
El plan incluye un aumento de 25% en el presupuesto del Instituto Mexicano de Cinematografía, con el objetivo de ampliar el apoyo al cine independiente y a nuevas producciones.
Además, se destinarán 1,600 millones de pesos a escuelas de cine en el país y se eliminará la cuota de inscripción a la licenciatura del Centro de Capacitación Cinematográfica, medida que busca ampliar el acceso a la formación profesional.
Protección al doblaje frente a la Inteligencia Artificial
La reforma también incorpora disposiciones para proteger a actores y actrices de doblaje ante el uso no autorizado de sus voces mediante herramientas de Inteligencia Artificial. Con ello se pretende salvaguardar derechos laborales y propiedad intelectual en un contexto de acelerada transformación tecnológica.
Respaldo del sector y visión internacional
Durante el anuncio, Salma Hayek destacó que durante años México compitió en desventaja frente a países que ya ofrecían incentivos fiscales para atraer producciones. Señaló que el nuevo esquema permitirá posicionar al país como un destino altamente competitivo, gracias a su diversidad cultural, natural y talento profesional.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum subrayó que el objetivo es atraer producciones internacionales sin desplazar a la industria local, asegurando que cada proyecto genere empleo para actores, guionistas, directores, técnicos, diseñadores, estudios de postproducción y servicios vinculados a los rodajes.
Puntos clave de la estrategia
• Crédito fiscal de hasta 30% para producciones realizadas en México, con tope de 40 millones de pesos por proyecto.
• Nueva Ley de Cine que garantiza mayor presencia del cine mexicano en salas y plataformas digitales.
• Incremento presupuestal a IMCINE e inversión histórica en formación cinematográfica.
Con esta combinación de reforma legal, incentivos fiscales y fortalecimiento educativo, el Gobierno busca consolidar al cine y las series como motores de empleo, inversión y proyección cultural internacional para México.
















