- La ex presidenta de la Suprema Corte advirtió que será difícil recuperar la independencia judicial.
- Atribuyó el cambio a una “sobrerrepresentación electoral” y a factores políticos que debilitaron la autonomía del PJF.
- Jorge Mario Pardo Rebolledo señaló que el desprestigio del Poder Judicial fue parte de una narrativa impulsada desde el Ejecutivo.
Piña advierte sobre la pérdida de independencia judicial
La ministra en retiro Norma Piña Hernández, ex presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), afirmó que el cambio estructural en el Poder Judicial de la Federación (PJF) fue resultado de una “tormenta perfecta” de factores políticos, entre ellos la sobrerrepresentación electoral que permitió modificar la Constitución.
Durante su participación en el foro El futuro de la justicia: independencia judicial en México y su entorno regional, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Piña aseguró que el escenario actual representa “muchas dificultades” para recuperar la independencia del sistema judicial mexicano.
“Hicimos todo lo que teníamos que hacer para defender la autonomía judicial, pero fue la tormenta perfecta. En pocos meses se logró lo que en otros países tarda años”, expresó.
Educación, la vía para revertir la reforma
Piña señaló que el deterioro del Poder Judicial puede revertirse mediante una mayor educación cívica y jurídica, y subrayó que la falta de conocimiento ciudadano sobre las funciones judiciales agrava el problema.
“Seguimos sin saber diferenciar entre el Poder Judicial local y el federal, entre policías y fiscales. La respuesta está en la educación”, indicó.
La ex ministra advirtió que los efectos de la reforma judicial podrían tardar hasta diez años en revertirse y sostuvo que la llegada de nuevos jueces sin carrera judicial afectará la calidad de la justicia: “El ciudadano común va a sentir el cambio”, añadió.
La sobrerrepresentación como punto de quiebre
De acuerdo con Piña, la sobrerrepresentación de Morena y sus aliados en el Congreso fue decisiva para aprobar la reforma judicial y cambiar la forma en que se eligen jueces, magistrados y ministros, lo que consideró una alteración del equilibrio entre los poderes.
“Si existe una vía para modificar la Constitución, eso cambia la independencia y la autonomía judicial”, sostuvo.
Críticas a la narrativa del Ejecutivo
Por su parte, el ministro en retiro Jorge Mario Pardo Rebolledo acusó al Ejecutivo federal de haber impulsado una campaña de desprestigio contra el Poder Judicial tras su descontento con resoluciones de la Suprema Corte.
Señaló que la estrategia consistió en presentar al Poder Judicial como un enemigo del pueblo, con acusaciones de corrupción que nunca fueron comprobadas: “Fue una narrativa emocional, no jurídica, que buscó debilitar a las instituciones”, dijo.
El ministro subrayó que los jueces no están para buscar popularidad, sino para resolver con imparcialidad y honestidad, aunque sus decisiones no satisfagan a todos.
“Un juez que busca el aplauso popular deja de cumplir su función”, advirtió.
Llamado a una justicia de calidad
Norma Piña concluyó que México atraviesa un momento crítico para su sistema judicial, pero insistió en que la formación, el conocimiento y el compromiso ciudadano pueden fortalecer nuevamente su independencia.
“Será difícil, pero no imposible. Si entendemos el valor de la justicia imparcial, podremos reconstruirla”, señaló.
















