• La medida inicia el 2 de abril y aplica a visas de turismo y negocios
• México no está incluido en el esquema de fianzas
• El objetivo es reducir la migración irregular y el costo de deportaciones
El gobierno de Estados Unidos implementará un nuevo requisito para solicitantes de visas de turismo y negocios (B1 y B2), que consiste en el pago de una fianza de hasta 15 mil dólares para ciudadanos de determinados países.
Cómo funcionará el nuevo requisito
El Departamento de Estado de Estados Unidos detalló que esta medida entrará en vigor el 2 de abril y aplicará inicialmente a 12 países: Nicaragua, Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
El monto de la fianza podrá ser de 5 mil, 10 mil o hasta 15 mil dólares, dependiendo del perfil del solicitante y de la evaluación del funcionario consular.
Este dinero será devuelto si la persona cumple con las condiciones de su visa, especialmente salir del país antes de que venza el permiso.
Si el visitante permanece en territorio estadounidense de forma irregular, el depósito será utilizado para cubrir los gastos de su deportación.
México no está en la lista
Pese a la ampliación del programa a 50 países, México no forma parte de este esquema.
La medida se dirige principalmente a naciones con altos niveles de incumplimiento en los tiempos de estancia permitidos.
Por ello, los ciudadanos mexicanos pueden seguir tramitando su visa sin necesidad de cubrir este tipo de garantía económica.
Costo de deportación y ahorro estimado
Autoridades estadounidenses estiman que el costo promedio de deportar a una persona supera los 18 mil dólares.
Con este sistema de fianzas, el gobierno busca reducir el gasto público y generar ahorros de hasta 800 millones de dólares al año.
Además, aseguran que el mecanismo ha sido efectivo, ya que cerca del 97% de los beneficiarios que pagaron la fianza han regresado a sus países dentro del plazo establecido.
Parte de una estrategia migratoria más estricta
Esta política forma parte de las medidas impulsadas durante la administración de Donald Trump para frenar la migración irregular.
El plan incluye también restricciones adicionales en la emisión de visas, sanciones a quienes faciliten la migración ilegal y mayores controles en solicitudes de asilo.
Con estas acciones, el gobierno estadounidense busca reforzar el cumplimiento de las normas migratorias y disminuir la permanencia irregular en su territorio.
















