- Un informe de la ONU identifica a los grupos criminales mexicanos como los principales proveedores de metanfetamina en América del Norte.
- El organismo señala que métodos de producción desarrollados en la región ya son utilizados en laboratorios clandestinos de Europa, África y Asia.
- La ONU también alertó sobre el crecimiento del mercado mundial de cocaína y el uso de tecnología avanzada para el tráfico de drogas.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) advirtió que las organizaciones criminales vinculadas con México continúan dominando el mercado de metanfetamina en América del Norte y han contribuido a la expansión de técnicas de producción hacia otros continentes.
El señalamiento forma parte del Informe Mundial sobre las Drogas 2026, presentado en Viena, donde se analiza la evolución del tráfico de drogas sintéticas, cocaína y opio a nivel internacional.
Metanfetamina: el mercado sintético más rentable
De acuerdo con el informe, los cárteles mexicanos siguen siendo los principales abastecedores de metanfetamina en América del Norte, una de las regiones con mayor consumo de esta droga.
La ONU indicó que en 2024 el 3.2 % de las personas consumidoras de drogas en Estados Unidos reportó haber consumido metanfetamina, cifra que refleja una demanda estable en niveles históricamente elevados.
El documento señala que el mercado de la metanfetamina se mantiene como el más lucrativo dentro de las drogas sintéticas y continúa expandiéndose fuera de sus zonas tradicionales de producción.
Métodos de fabricación se extienden a otros continentes
El reporte destaca que laboratorios clandestinos en Europa y África ya utilizan técnicas de síntesis basadas en el precursor químico P-2-P, un método considerado más eficiente y que permite evadir algunos controles internacionales sobre precursores.
Según la ONU, este procedimiento fue perfeccionado inicialmente en América del Norte y su difusión internacional ha sido posible gracias a la transferencia de conocimientos técnicos originados en México.
Además, se documentó la participación de ciudadanos mexicanos con presuntos vínculos con organizaciones criminales en actividades relacionadas con la fabricación de metanfetamina en el sur de Asia.
No todos los laboratorios están bajo control de cárteles mexicanos
Thomas Pietschmann, uno de los autores del informe, aclaró que la presencia de este método de producción en otros países no implica necesariamente que los laboratorios estén dirigidos por organizaciones criminales mexicanas.
Explicó que en muchos casos los operadores son químicos clandestinos conocidos como “cocineros”, quienes pueden ser de origen mexicano o haber recibido capacitación en ese sistema de síntesis.
Europa registra decomisos récord
El informe reporta un aumento histórico en las incautaciones de metanfetamina en Países Bajos y España, donde las autoridades aseguraron cargamentos presuntamente relacionados con grupos del crimen organizado establecidos en México.
Estos decomisos reflejan el crecimiento de las redes de distribución de drogas sintéticas hacia el mercado europeo.
México enfrenta un “efecto bumerán”
La ONU advierte que la producción masiva de metanfetamina también ha tenido consecuencias dentro del país.
Entre 2015 y 2023, los tratamientos médicos por trastornos asociados al consumo de metanfetamina aumentaron 25 veces en México, lo que evidencia un incremento significativo de los problemas de salud pública relacionados con esta sustancia.
Cocaína alcanza niveles históricos
El documento también señala que la producción mundial potencial de cocaína se cuadruplicó en la última década hasta superar las 4 mil toneladas de cocaína pura en 2024.
En ese mercado, los grupos criminales mexicanos mantienen una participación relevante en el abastecimiento de Estados Unidos y Europa, considerados los dos principales destinos de esta droga.
Drones y tecnología fortalecen el narcotráfico
La ONU destacó que las organizaciones criminales utilizan herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas para el tráfico de drogas.
Entre ellas sobresale el uso de drones que vuelan de noche y a baja altitud para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, liberar paquetes de droga en territorio estadounidense y regresar sin necesidad de aterrizar.















